El caso de Alex Sánchez

El caso de Alex Sánchez

La decisión de la fiscalía federal de dejar de lado los cargos criminales en el caso contra Alex Sánchez, líder de la organizacion Homies Unidos, confirma una apreciación general de que la acusación nunca estuvo bien fundamentada.

El arresto de Sánchez en 2009, anunciado durante una publicitada acción de la policía de Los Ángeles contra las pandillas, sorprendió a todos. Sánchez en un momento de su vida integró la pandilla MS-13, pero después de ser deportado a El Salvador, corrigió el rumbo de su vida para regresar a Los Angeles y crear una organización para combatir la violencia precisamente de las pandillas.

La actividades de Homies Unidos ha sido reconocida como un factor directo en la prevención e intervención en la cuestión de pandillas.

Por eso, despertó la incredulidad cuando se le acusó de mantener una vida secreta de pandillero activo, responsable de ordenar un asesinato en El Salvador.

Los cargos se basaron en una discutida interpretación de cuatro conversaciones telefónicas realizada por el experto antipandillas del LAPD, Frank Flores. También está en discusión si la voz de Sánchez es la de la conversación y la identidad real de otro individuo mencionado. No faltaron quienes alegaron que el caso era una vendetta de algunos policías contra Sánchez.

Pasaron tres largos años de tiras y aflojas legales hasta que ayer la fiscalía reconoció que había problemas con la información que presentó al Gran Jurado para que este decidiera presentar cargos contra Sánchez. Se desconoce si la fiscalía volverá a presentar los cargos.

Esperamos que por ahora esto sirva para recuperar el nombre y la reputación de Sánchez que le permita abocarse a su importante trabajo comunitario sin distracciones. El desarrollo de hoy sin lugar a duda, es una mancha para el LAPD y la fiscalía federal.