Haz arroz chino en casa

El arroz es el segundo alimento más consumido en el mundo y, originario de Asia, es China el principal…
Haz arroz chino en casa
Foto: Flickr

El arroz es el segundo alimento más consumido en el mundo y, originario de Asia, es China el principal productor. No tiene muchas calorías, casi nada de grasas y tiene el plus de ser muy alimenticio y digestivo, lo que lo convierte en uno de los ingredientes predilectos de cualquier buen chef. Puede ser utilizado de múltiples maneras: en sopas, ensaladas, como guarnición y hasta en postres, solo hay que tener ingenio -y conocimiento- para utilizar en la cocina este cereal repetidas veces pero de maneras distintas. Una buena idea para acompañar tus comidas es preparar arroz chino, un arroz que lleva ingredientes que generalmente tenemos en casa, es muy rico y súper fácil de hacer. Pon a prueba esta receta que te sacará de apuros y te hará lucir en la mesa de tu casa.

Necesitas:

Preparación:

Hierve el pollo en agua con sal para cocinarlo y obtener el caldo. Una vez listo, córtalo en pequeños trozos y cocina el arroz con el caldo obtenido de las pechugas. Aprovecha mientras tanto el tiempo de cocción del arroz para cortar en trocitos al tocino y cocinarlo en una sartén. Cuando éste esté listo, lo retiras y en la misma sartén colocas el pollo, al que dorarás con la grasa dejada del tocino y así, absorberá su sabor. Aparte, bate los dos huevos con una pizca de sal y prepara uno o dos crepes muy delgados en una sartén. Luego cortalos en pedacitos y resérvalos.

A esta altura ya tendrás listos el arroz (es muy importante que esté bien escurrido y que no esté caliente), el tocino, el pollo y los huevos; es hora de unir todo en un solo manjar. Para ello, saltea ligeramente la cebolla de verdeo, el ajo picado y añade después el arroz. Remueve. Siempre removiendo, suma de a poco el tocino, el pollo y los pedacitos de huevo preparados en crepes. Finalmente, agrega salsa de soja a gusto y ¡listo! Tendrás un delicioso arroz chino, digno de cualquier restaurante y que puede acompañar un pollo al horno, alguna carne agridulce, puerco o un buena ración de camarones. Lo puedes utilizar en tantos platillos que estás autorizada a repetir esta receta una y otra vez y, además, como es en sí mismo un plato sustancioso lo puedes comer solo, sin nada que lo acompañe.