Más vigilancia en el LAUSD

Más vigilancia en el LAUSD
El alcalde A. Villaraigosa (izq.) y el jefe del LAPD, Charlie Beck (c) anunciaron que protegerán escuelas locales. Isaias Alvarado/ La Opinión

El domingo, apenas dos días después de la matanza en Connecticut, agentes del LAPD y de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) detuvieron en East Hollywood a un sospechoso de hacer amenazas de tiroteos contra escuelas locales desde su cuenta en Facebook.

Kyle Bangayan de 24 años y residente de Pomona se encontraba en casa de sus padres cuando se efectuó el arresto. Ahí, las autoridades decomisaron nueve armas de fuego, incluidos rifles, pistolas y municiones, pero en su vivienda en Pomona no encontraron nada que le incriminara.

Ayer la Policía de Los Ángeles advirtió que no se tolerarán siquiera las amenazas en redes sociales contra escuelas, algo que se comprobó con el arresto Bangayan.

Estas acciones, recalcó el jefe del LAPD, Charles Beck, se emprenden para enviar un mensaje directo a padres y alumnos de que las instituciones educativas serán aún más seguras a su regreso de vacaciones, pero también a quienes pretendan imitar aquí al pistolero de Newtown.

“Si lo haces, la Policía de Los Ángeles y la Policía Escolar lidiarán contigo”, subrayó Beck, quien indicó que los más de 600 planteles del Distrito Escolar de Los Ángeles (LAUSD) serán visitados todos los días por sus agentes, sin especificar en qué momento. “Queremos estar en el tiempo correcto”, señaló.

Beck resaltó que su detención no es reflejo de la paranoia de las agencias del orden, ya que, dijo, se basó en evidencia de que Bangayan pudo cumplir sus amenazas. “Era claro en sus mensajes y su habilidad de actuar sobre esos mensajes”, dijo el jefe policiaco.

“Esto no es tolerado y haremos todo lo posible, lo que esté en nuestro poder, para detenerlo”, agregó y anticipó que hará patrullajes diarios en primarias, secundarias y planteles privados.

La fianza de Bangayan fue estipulada en medio millón de dólares, mientras la investigación continúa.

John Deasy, superintendente del Distrito Escolar de Los Ángeles (LAUSD), indicó que también se revisarán los procedimientos y las políticas de seguridad en todas las instituciones del organismo. “Continuaremos trabajando para que nuestras escuelas sean seguras”, dijo.

Mientras que Steve Zipperman, jefe de la Policía Escolar, precisó que esto forma parte de un plan de seguridad más amplio, donde participa el Sheriff de Los Ángeles (LASD) y otras agencias del orden del condado. “Haremos lo posible para que este sea el distrito escolar más seguro del país”, dijo.

Otra medida del gobierno de Los Ángeles para prevenir tiroteos es la anticipación del programa de Intercambio de Armas por Cupones de Alimentos (Gun BuyBack) el 26 de diciembre. La iniciativa entrega hasta 200 dólares y sin hacer preguntas a quienes entregan escopetas y pistolas. Casi 8,000 armas de fuego, incluso rifles de asaltos y bazucas, se han dado a la Policía angelina.

“Aliento a todos los angelinos a entregar sus armas y a decir no la violencia sin sentido en nuestros vecindarios”, dijo el alcalde Antonio Villaraigosa. “El momento de tomar acción es ahora”, indicó.

Villaraigosa expresó este lunes que por sí sola la ley federal que prohibiría la portación de rifles de asalto en Estados Unidos no será suficiente para detener las masacres. “Tenemos que hacer mucho más en términos de servicios mentales; hay gente que hace cosas horribles porque está enferma”, señaló.

Los operativos en las escuelas de Los Ángeles, que comenzará al reiniciar las clases en enero, se presentan cuando el distrito escolar sufre de recortes presupuestarios, incluso en su área de seguridad, y cuando la Policía angelina tiene menos agentes vigilando las calles por el déficit municipal.

“Ciertamente es una presión a los servicios que tenemos, pero después de este incidente lo tenemos que hacer”, mencionó el alcalde. “Para que gente como el señor Lanza [el pistolero de Connecticut] no piense en una escuela [de Los Ángeles] como un lugar donde quiera hacer algo así”, comentó.