Para que tu relación no caiga en la rutina te damos consejos muy útiles

Luego de la etapa de enamoramiento, la pareja debe ocuparse en realizar actividades que la mantegan unida y en armonía.
Para que tu relación no caiga en la rutina te damos consejos muy útiles
Evitar la rutina es una forma de renovar la pareja todos los días.
Foto: Shutterstock

Después de la primera etapa del enamoramiento, del descubrimiento del otro, de la admiración por todo lo vas conociendo de tu pareja, viene una etapa más tranquila, pero es importante que tu relación no caiga en la rutina.

Pasa el amor loco, dejamos de vivir en una montaña rusa y vamos normalizando el día a día. Hay que ir al trabajo, visitar a la familia y volver a hacer las cosas que hacías antes de comenzar la relación. Esto es normal, no se puede vivir permanentemente en un parque de atracciones.

En este momento es cuando existe el peligro de que entre la rutina en la relación de pareja. Ya no hay lugar para la sorpresa, nos conocemos demasiado, no tenemos siempre la mejor sonrisa para él, él tampoco está tan pendiente de nosotras como al principio, el deseo sexual disminuye. Todo esto hace que tengamos una sensación de cierto desencanto y comencemos a tener dudas sobre nuestros sentimientos.

La convivencia

Uno de los momentos en los que más frecuentemente se suele caer en la rutina es al empezar a convivir. Después de la euforia por el comienzo de la nueva etapa, de buscar el piso donde viviremos, amueblarlo y decorarlo, viene el día a día. Tenemos que ponernos de acuerdo para llevar la casa entre los dos, éste es un motivo de conflicto muy común.

Además, ya no nos veremos solamente para salir a cenar, ir al cine, etcétera. Sino que nos veremos todos los días. Y hay días en los que estamos de peor humor que otros. Otro momento en que tenemos que tener cuidado es durante el primer embarazo. Algunas mujeres pierden por completo el deseo sexual. Hay que saber que se pueden mantener relaciones hasta el final del embarazo sin ningún peligro para el feto.

Una vez que ya estemos en casa con el bebé no debemos centrarnos tanto en él que nos olvidemos de nosotras mismas y de nuestra pareja. Esto es imprescindible para que la relación no caiga en la rutina.

¿Qué hacer?

En cuanto detectemos que la rutina ha entrado en nuestra relación hay varias cosas que podemos hacer para luchar contra ella. Lo más importante es hablar sobre ello. Pedirle a nuestra pareja lo que nos falte. También podemos proponer actividades, como preparar un viaje los dos solos para tener tiempo para nosotros sin el estrés de la vida diaria. Si no es posible, siempre podemos salir a cenar a algún restaurante especial.

Tenemos que comenzar un nuevo cortejo, teniendo pequeños detalles, sorprendiéndole. Nunca demos nada por hecho. No actuemos como si supiéramos de antemano la respuesta de nuestra pareja. No hay que asustarse, la rutina diaria no tiene, necesariamente, que acabar con nuestra relación. Simplemente, estamos pasando a otra etapa más tranquila, serena y segura. Es una etapa más madura.

Hay que saber que todas las relaciones pasan por distintas etapas. Si la relación se creó sobre bases fuertes no tendremos ningún problema para superar esta etapa. Si tenemos proyectos en común, si construimos algo juntos, si caminamos juntos en la misma dirección, superaremos la crisis.

La base de toda relación duradera es la confianza y el respeto. No debemos confundir la rutina con problemas serios en la pareja. No obstante, haremos lo posible para que nuestra relación no caiga en la rutina.