debaten sobre las armas

WASHINGTON, D.C.— El presidente Barack Obama, está dando los primeros pasos para que no se repitan tragedias como la de Newtown y apoya los esfuerzos para reactivar la prohibición de las armas de asalto, mientras la influyente Asociación Nacional del Rifle rompió ayer su silencio y ofreció “colaboración”.

Obama “quiere avanzar en las próximas semanas”, porque está claro que como país Estados Unidos “no ha hecho lo suficiente para enfrentar el flagelo de la violencia armada”, enfatizó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en su rueda de prensa diaria.

El mandatario se reunió este lunes con varios miembros de su gabinete y les pidió que se pongan de inmediato a formular propuestas contra la violencia causada por las armas, tras la trágica muerte de 20 niños y 6 adultos el viernes pasado en un tiroteo en la escuela Sandy Hook de Newtown (Connecticut).

El esfuerzo de formular y aglutinar propuestas estará liderado por el vicepresidente Joseph Biden, quien durante sus años en el Senado abogó por controles más estrictos a la posesión de armas.

Obama propuso este domingo cambios profundos en el país para evitar nuevas matanzas y reconoció que ninguna ley puede eliminar el mal ni prevenir la violencia, pero eso “no es una excusa para no actuar”, y anunció que en las próximas semanas usará “todo el poder” de su cargo para lanzar una discusión en la sociedad estadounidense sobre “cómo prevenir tragedias como ésta”.

Por otro lado, la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por su sigla en inglés) aseguró “estar preparada para ofrecer una colaboración significativa” para que tiroteos como el de Newtown “nunca vuelvan a ocurrir”.

“La NRA está compuesta por 4 millones de padres y madres, hijos e hijas, y por ello estamos asombrados, entristecidos y con el corazón roto por las noticias de los terroríficos y absurdos asesinatos en Newtown”, indicó en un comunicado la poderosa organización, que defiende el derecho a portar armas, recogido además en la Constitución de EEUU.

La asociación rompió de esta forma el silencio que había mantenido desde la masacre y anunció, además, una rueda de prensa para este viernes en Washington.

Familiares de víctimas de trágicos tiroteos como el ocurrido en el instituto de Columbine en 1999 o el que tuvo lugar en un cine de Aurora en julio pasado se concentraron ayer frente al Congreso en Washington para pedir reformas urgentes a la legislación sobre las armas.

Mientras, en otra muestra de cómo la masacre de Newtown mantiene conmocionada a toda la sociedad, el gobernador de Michigan, el republicano Rick Snyder, decidió ayer vetar una norma aprobada por la legislatura estatal que habría permitido a los ciudadanos llevar armas ocultas en lugares públicos como escuelas y hospitales.

Por su parte, el fondo de inversión Cerberus, uno de los más grandes del mundo, anunció que venderá su participación en Freedom Group, la empresa fabricante del fusil semiautomático usado por Adam Lanza en la matanza de Newtown.