Newtown entierra a sus víctimas

Adelantan receso navideño y envían a estudiantes a otra escuela

NEWTOWN, Connecticut.— Esta pequeña localidad enterró ayer a dos más de los niños asesinados en la masacre del pasado viernes, mientras sigue preguntándose por los motivos de un crimen que ha conmocionado al país.

Las investigaciones avanzan lentamente y, de momento, sólo añaden más detalles truculentos, como que el autor, el joven introvertido Adam Lanza, disparó cuatro veces en la cabeza a su madre, Nancy, mientras dormía.

Según explicó Wayne Carver, el director de la Oficina Forense de Connecticut, Nancy Lanza recibió los disparos en la cabeza a manos de su hijo que le causaron la muerte instantánea durante el sueño.

La personalidad de la madre, coleccionista de armas y aficionada a las prácticas de tiro, guarda sin duda una de las claves de este sangriento suceso. La otra, por supuesto, la tiene el autor.

El forense detalló que el joven Lanza, de 20 años, se quitó la vida en la escuela de un único disparo en la frente.

Carver descartó que Adam estuviera bajo medicación en el momento en que perpetró la masacre, como se había barajado tras las declaraciones de su tío Jonathan, quien dijo que el chico estaba siendo tratado contra la esquizofrenia.

Sin embargo, los padres -divorciados- de Lanza habían dicho en alguna ocasión a su círculo de amigos que su hijo padecía el síndrome de Asperger, una variante del autismo, pero no se sabe aún si había sido diagnosticado formalmente.

Las investigaciones continúan en la confortable casa que el tirador compartía con la madre, en donde los agentes se han incautado de teléfonos celulares, computadoras y videojuegos de ordenador.

Las autoridades están tratando de acceder, bajo orden de registro, al historial médico del joven, con el objetivo de dilucidar la mayor incógnita que queda- el móvil de tanta tragedia.

A los funerales, completamente privados, solo pudieron acceder los familiares de los pequeños en un clima cargado de consternación y dolor, por lo que algunos de los amigos más allegados a las familias tuvieron que esperar en los jardines de la iglesia Santa Rosa de Lima, donde se celebraron las misas.

Regresan a clases

Por otra parte, se informó que los alumnos de la escuela elemental Sandy Hook regresarán a clase hasta después de las vacaciones de Navidad y lo harán en el centro Chalk Hill, en la vecina localidad de Monroe.

Las vacaciones navideñas comienzan este viernes para los estudiantes de esta pequeña localidad del noroeste del país, pero los alumnos de la Sandy Hook no se incorporarán hasta enero.

Además, para poder hacer más fácil a los alumnos el cambio de localización para dar las clases, las autoridades están trasladando todo el material escolar, así como el menaje de las aulas desde la Sandy Hook a la Chalk Hill.

Por motivos de seguridad, todos los centros educativos de la localidad pararon sus clases el viernes, y hasta ayer no habían reanudado la actividad escolar.

Según explicó el jefe de la policía estatal de Connecticut, Paul Vance, la investigación sobre la escena del crimen aún está en curso y podría durar meses. No se descarta la posibilidad de que la escuela no vuelva a abrir nunca.

La Policía de Newtown prevé tener agentes en las seis escuelas que reabrieron hoy para proporcionar seguridad a los más de 4,700 estudiantes que han vuelto a las aulas.