Sepultura para más víctimas

Los vecinos de la zona siguen sin salir de una pesadilla en la que los pequeños féretros y las familias en duelo se mezclan con los visitantes llegados de todo el país

NEWTOWN, Conencticut.— La pequeña localidad de Newtown enterró ayer a dos más de los niños asesinados en la masacre del viernes mientras sigue preguntándose por los motivos de un crimen que ha conmocionado al país.

Las investigaciones avanzan lentamente y, de momento, solo añaden más detalles truculentos, como el hecho de que el autor del tiroteo, Adam Lanza, le disparó cuatro veces en la cabeza a su madre mientras dormía.

La personalidad de la madre, coleccionista de armas y aficionada a las prácticas de tiro, guarda sin duda una de las claves de este sangriento suceso. La otra, por supuesto, la tiene el autor. Los vecinos de Newtown siguen sin salir de una pesadilla en la que los pequeños féretros y las familias en duelo se mezclan con los visitantes llegados de todo el país para expresar su apoyo y solidaridad. Los cuerpos de James Mattioli y Jessica Rekos, ambos de seis años de edad, fueron enterrados ayer después de que un día antes se diera sepultura a Jack Pinto y Pozner Noé, de la misma edad.

A los funerales, completamente privados, solo pudieron acudir los familiares de los pequeños en un clima cargado de consternación y dolor, por lo que algunos de los amigos más allegados a las familias tuvieron que esperar en los jardines de la iglesia Santa Rosa de Lima, donde se celebraron las misas. Fue el caso de Jackie Acosta, íntima amiga del abuelo de la pequeña, quien viajó desde Denver, Colorado, para apoyar a la familia de la niña. “Estoy aquí por ellos, estoy muy triste porque no pude entrar. (Recuerdo a la niña) muy linda, muy bonita, era un ángel”, dijo Acosta, visiblemente emocionada.

Hoy continuarán los oficios por otras de las víctimas, como la de la profesora de origen puertorriqueño Victoria Soto, considerada una de las heroínas del suceso porque escondió a sus alumnos en un armario y evitó con su cuerpo que el autor de la masacre los alcanzara; ella será enterrada en Stratford. Además tendrán lugar los funerales de la directora del centro educativo, Dawn Hochsprung, y el de los pequeños Daniel Barden, Caroline Previdi y Chase Kowalski.