Desfile por la vida

Familiares de donantes y recipientes de órganos participan en Desfile de las Rosas
Desfile por la vida
Eduardo Gutierrez (d) cuyo padre fue donante de órganos en 2006, ahora trabaja como voluntario del centro y ayer estuvo ayudando en la decoración de la carroza llamada 'Viajes del Corazón'.
Foto: La Opinion) Aurelia Ventura

Los médicos no le daban a Alfonso García mas de 48 horas de vida cuando descubrieron una enfermedad que estaba afectando su hígado. Pero el generoso gesto de un donante de órganos lo salvó.

“La donación de órganos cambia la vida de la persona. A mí me cambió completamente y ahora valoro más el tiempo y quiero ayudar más a la gente”, dijo García, de 18 años y residente en Pinole, en el norte de California. Garcíarecibió el hígado de un joven de Sacramento hace dos años, cuando apenas contaba con 15 años.

García es uno de los recipientes de órganos que está colaborando con la elaboración de la carroza “Viajes del Corazón“, con la que la organización Done Vida participará en el Desfile de las Rosas el próximo 1 de enero, por decimo año consecutivo. Done Vida es una organización sin fines de lucro que promueve la donación de órganos en todo el país.

El tema de este año es “Todos los lugares a los que irías”, basado en un cuento de Dr. Seuss. Como una forma de rendir homenaje a los que han donado órganos, se exhibirán en la carroza los rostros de 72 donantes elaborados en forma de retratos florales, elaborados con materiales naturales tales como pétalos de flores, semillas de café y ajonjolí molido y otras especias. García mostró con orgullo el retrato floral que él elaboró de George Becker, el joven del cual recibió el hígado y el cual se había convertido en donante desde que tenía 16 años. “Quiero que todos conozcan su generosidad”, dijo el joven, quien será uno de los cuatro latinos que estará en la carroza el día del desfile.

Aunque muchas personas piensan que podrían donar órganos, muy pocas llegan a inscribirse en el registro nacional de donantes. Sin embargo, por sus acciones generosas mostradas en vida, sus familiares deciden donar sus órganos después de su muerte, sabiendo que ese habría sido el deseo de su ser querido. Esa acción también los ayuda en el proceso de aceptación y consuelo.

“Para nosotros fue fácil tomar esa decisión por la persona que mi hermano era. Le gustaba dar a otros y sabemos que esto es algo que hubiera hecho por sí mismo si hubiera tenido la oportunidad de tomar esa decisión”, dijo Ruby Fernández, de Santa Ana, cuyo hermano, Jesús, falleció en un accidente de motocicleta hace ocho años y su familia donó sus órganos. Jesús fue escogido para ser honrado con un retrato floral en la carroza de este año.

“Él no está aquí físicamente pero sabemos que, gracias a sus órganos, vive a través de esas personas”, dijo Ruby. “Por eso es muy importante ser donante porque no se sabe que regalo tan grande es para esas personas que lo necesitan”.

De acuerdo con la Red Unida de Donación de Órganos (UNO), existen actualmente 117,119 personas a nivel nacional en espera de un órgano. Sin embargo, entre enero y septiembre de este año solo se llevaron a cabo 21,132 trasplantes y los donantes solo alcanzaron la cifra de 10,535. En California existe una lista de espera de 21 mil personas, de las cuales el 35 por ciento es de origen latino.

“La comunidad latina vive entre muchos mitos y tradiciones y no quieren convertirse en donantes. Deben informarse sobre la donación de órganos, puesto que los latinos somos los que necesitamos más de los donantes”, dijo Claudia Sánchez, quien recibió un doble trasplante de riñón y páncreas en el 2005 y tendrá también el honor de estar en la carroza el día del desfile.

“Para mí es representar el sueño de todas la gente en diálisis, para darles esperanza de un cambio de vida, un milagro de vida”, dijo Sánchez.

Pero a veces los mismos donantes sorprenden a sus familiares, quienes solo se enteran de que su ser querido era donante solo en el momento de su muerte. Es el ejemplo de Irma Saldate, quien falleció en junio de este año a causa de un aneurisma cerebral y quien tuvo la oportunidad de ayudar a dos personas muy cercanas a su familia.

“Ella era una persona bondadosa y su legado continua a través de las dos personas que recibieron sus riñones. Ella es nuestra héroe”, dijo su hermana Gloria Preciado, refiriéndose a los dos hermanos a los que ellos escogieron para que recibieran esos órganos. La organización les da la opción a los familiares de ayudar a una persona que ellos conozcan y que saben que puede beneficiarse con la donación.

“Fue una bendición muy grande pero en este caso también fue difícil porque proviene de alguien que significaba mucho para nosotros. Nos ha cambiado mucho la vida”, dijo Raquel de los Ángeles Torres, quien junto con su hermano Pedro Paz Torres, recibió uno de los riñones de Saldate.