Dos violencias distintas

Las raíces de la violencia en Estados Unidos y México son muy diferentes

Burbujas

Nunca es tarde para mostrarle al mundo y convencernos nosotros que los que vivimos en este país somos gente civilizada.

Nunca es tarde para acabar con la cultura de violencia que promovemos en los juegos electrónicos.

Nunca es tarde para cambiar los programas de televisión en que se mata como la cosa más natural del mundo.

Nunca es tarde para prohibir la venta a particulares de armas automáticas y de alto poder y reservarlas para las fuerzas armadas y la policía.

Nunca es tarde para que la Asociación Nacional de Rifleros (NRA) participe en un control racional de armas que no sean las de cacería o de defensa personal.

Y es hora de dejar de criticar la violencia en México, que siendo grave, tiene orígenes distintos y, es alimentada en parte por la demanda de drogas en los Estados Unidos y se matan con armas compradas aquí sin restricciones. Además la violencia en México no justifica la de aquí. Es curioso que nos sintamos autorizados a criticar a otros cuando cometemos el mismo o peores pecados.

Matarse entre humanos no es nada nuevo, aunque haya sido reprobable siempre. Desde que Caín mató a Abel en tiempos bíblicos, hasta el día de hoy la violencia ha reinado entre los que presumimos de ser los reyes de la creación. No hemos aprendido a valorar la vida humana, especialmente la de otros y menos aun cuando tenemos poder.

Han cambiado las armas y los medios para matar se han vuelto más eficientes, pero la sinrazón para hacerlo sigue siendo la misma.

Pero vuelvo a mi visita a México…

En días pasados estuve en el estado mexicano de Morelos que junto con Michoacán se supone son los mas violentos en esa pseudo guerra a los o entre los carteles de las drogas.

Recorrimos de día y de noche las poco iluminadas callejuelas de Tepoztlán y visitamos su mercado lleno de colorido y solo encontramos gente humilde amable.

Cuando pregunté por la violencia, me preguntaron a su vez: ¿Si hay tanta en los Estados Unidos por qué la viene a buscar aquí? Aquí nadie entra a una escuela primaria a matar niños como ese infeliz Adam Lanza que asesinó a 20 y 6 adultos; es allá donde eso ha pasado en ocasiones anteriores.

¿Que nos dice? No pude contestar algo coherente.

“Esta usted equivocado y mal informado, —intervino un maestro de escuela—mueren más gentes asesinadas en los Estados Unidos cada año que en México, pero allá tienen un buen sistema jurídico y nosotros aquí uno corrupto y policías corruptos también”.

La platica se fue calentando y otros más se fueron sumando y todo eso se volvía más interesante cada minuto. Condensando puedo decir que se opina lo siguiente:

* La violencia en México no es una guerra contra los traficantes de drogas, es una lucha por el poder entre grupos criminales, incluidos esos traficantes y políticos corruptos.

* A la sombra de esa lucha se cometen toda clase de crímenes como secuestros, asesinatos de enemigos personales, robos y latrocinios, que poco o nada tienen que ver con lo que dice el gobierno que está combatiendo.

* Morelos se ha convertido en refugio de los que cometen crímenes en el Distrito Federal y aquí, ocasionalmente, luchan entre si y se matan. También se dice que traen a Morelos a sus secuestrados, pero por protección personal, no queremos saber nada y nos dejan vivir en paz.

Para los no criminales Morelos es uno de los lugares mas seguros… no para los que tienen cola que les pisen, aquí las cuentas se cobran.

*Los “dedos del poder” —policías y fuerzas armadas— no podrán ganar nunca una guerra sin un frente de batalla y menos aun donde el arma principal es la corrupción del dinero.

* Los policías, con salarios y entrenamientos vergonzosos, son los beneficiarios del riego de dinero y participan o dejan actuar a los criminales. Otros se vuelven informantes de los movimientos militares. También los hay que actúan por cuenta propia aprovechando que, de seguro, el gobierno le echará la culpa a otros.

* El presidente Calderón, que llegó al poder en una elección controvertida, necesitaba éxitos y seguridad contra un golpe de estado. Para ello sacó a las Fuerzas Armadas de sus cuarteles, les dio prestaciones muy merecidas y los lanzó a una costosa guerra contra el crimen organizado, para la que no estaban preparadas. En esa guerra el arma principal de su enemigo fue el dinero que corrompió a muchos. A otros, como sucede siempre, manejar el poder les permitió cometer crímenes en los que, según se dice, cientos de civiles inocentes fueron detenidos y encarcelados y muchos asesinados (en supuestas acciones) y otros sujetos a torturas para que confesaran crímenes no cometidos; muchos de ellos siguen encarcelados y cientos desaparecidos.

¿Cambiará todo eso ahora con Peña Nieto?

No lo sé, solo lo deseo…

No hay disculpa para la violencia en México, pero insisto no tiene las mismas características de la de los Estados Unidos, producida por el fácil acceso a las armas y la promoción a la violencia.