Egipcios votan sobre polémico referéndum

Se observaron largas filas en las primeras horas del proceso electoral
Egipcios  votan sobre polémico referéndum
Había pocos indicios de que la esperada aprobación de la nueva Carta Magna ponga fin a la crisis política del país..
Foto: EFE

EL CAIRO, Egipto.— Los egipcios votaron ayer en la segunda y última jornada de un referéndum en torno a un proyecto de Constitución respaldado por los islamistas y que ha polarizado al país pero hay pocos indicios de que la esperada aprobación de la nueva Carta Magna ponga fin a la crisis política del país.

Es posible que el presidente islamista Mohamed Morsi emerja de la dura batalla, que se ha prolongado por un mes, con una victoria estrecha para la Constitución que él y sus aliados islamistas buscaron, pero al costo de alejar a muchos que lo apoyaron a él, dejando un gobierno que durante mucho tiempo trató de mostrar como incluyente y más confiable que la Hermandad Musulmana y otros islamistas.

A su vez, la oposición liberal y secular ha encabezado la ola de rechazo entre una parte significativa de la población en contra de Morsi y la Hermandad, quienes muchos perciben que están aferrándose al poder, pero no han sido capaces de bloquear un proyecto de constitución que según sus detractores traerá una mayor aplicación de la ley islámica y ahora enfrentan la cuestión de cómo enfrentar ahora a Morsi.

El gobierno de Morsi, entretanto, enfrentó un nuevo desangramiento ayer sábado. Horas antes de que cerraran los centros de votación, el vicepresidente Mahmud Mekki anunció su dimisión. Poco después, la televisora anunció que el jefe del banco central, Faruq el-Oqdah, pidió retirarse. Y más tarde se informó que el gabinete se lo negó. No se dieron razones de los reportes contradictorios.

La supuesta renuncia se conoció mientras la prensa local dijo que el gobierno trataba de que el-Oqdah no dejara su puesto porque la moneda egipcia se ha estado devaluando y porque se pospuso un acuerdo crucial para que el Fondo Monetario Internacional le preste al país unos 4.800 millones de dólares.

La decisión de Mekki ya se esperaba en parte, porque la nueva carta magna eliminaría el puesto de la vicepresidencia, pero Mekki insinuó que su salida apresurada podría estar relacionada con las políticas de Morsi.

En el último mes han renunciado siete de los 17 altos asesores de Morsi y el único cristiano en su equipo de cuatro máximos colaboradores. Al igual que Mekki, dijeron que no fueron consultados por adelantado de ninguna de las decisiones del presidente, como el decreto bajo el cual Morsi se otorgó facultades casi absolutas.

La votación de ayer se realizaba en 17 de las 27 provincias de Egipto con aproximadamente 25 millones de ciudadanos en poder de sufragar.

La primera fase, el 15 de diciembre, dio como resultado una mayoría de 56% en favor del “sí” con una participación de cerca del 32%, de acuerdo con resultados no oficiales. Se espera que los resultados preliminares del sábado se conozcan esta noche o el domingo por la mañana.

Al igual que en la votación de la semana pasada, activistas de la oposición y en defensa de los derechos humanos reportaron numerosas irregularidades: puestos de votación que abrieron más tarde de lo programado; islamistas que, fuera de las urnas, trataban de convencer a los electores para que votaran a favor y observadores independientes a los que se les impidió el acceso.