LeBron se consagra

El 2012 será un año inolvidable para el astro del Heat
LeBron se consagra
Chris Bosh, del Heat, yace en el piso en una jugada de la serie final con el Thunder de Serge Ibaka (der.)
Foto: AP

Este año que agoniza será recordado como la era en que LeBron James consiguió su primer título de su carrera en la Asociación Nacional de Basquetbol (NBA).

Además, podría ser el punto del despegue de varias escuadras, la confirmación de otras como aspirantes al cetro y el arranque de la decadencia de varias más.

Revisar la futura historia de lo acontecido en 2012 en la NBA es poner en primer plano a LeBron, quien desde su llegada al basquetbol profesional en 2003, cuando fue la primera selección colegial, empezó a ser considerado como el sucesor de Michael Jordan.

De hecho, desde hace varios años era conocido con el sobrenombre de “El Rey”, mote que muchos consideraban exagerado, máxime que tenía un anillo de campeonato en sus manos.

James debió esperar hasta su novena temporada para finalmente reclamar un lugar entre los mejores jugadores que hayan pasado por la NBA, pues desde que fue seleccionado por Cleveland siempre trató de alcanzar el título que consideraba le pertenecía.

Tras su llegada a la escuadra de Miami, en la que formó un tridente explosivo al lado de Dwyane Wade y Chris Bosh, James sentía que estaba mucho más cerca de alcanzar su sueño: Tener en sus manos el Trofeo “Larry O’Brien”, que se entrega al equipo campeón del mejor basquetbol del mundo.

Cabe recordar que en tres de las últimas cuatro temporadas el galardón para el Jugador Más Valioso de la campaña regular ha sido precisamente para James, quien en este lapso disputó dos finales consecutivas, ambas con Miami, perdiendo la primera con Mavericks de Dallas 4-2, y en la pasada temporada al derrotar al Thunder de Oklahoma City por 4-1.

Además, 2012 también se enmarca como el año en que de nueva cuenta un equipo de estrellas de la NBA respondió a su calidad de favorito y volvió a colgarse la medalla de oro en el basquetbol varonil en los Juegos Olímpicos de Londres, tras derrotar en el juego por la medalla de oro a la selección de España por pizarra de 107-100.

Asimismo, en este año que se va, la temporada pasada fue una campaña en la que no se disputaron los 82 partidos que tradicionalmente conforman la temporada regular, ya que las negociaciones para tener un nuevo contrato colectivo de trabajo afectaron el rol de juegos y sólo se disputaron 66 encuentros.

La campaña pasada también vio cómo a las eternas escuadras favoritas para lograr el título le salieron otros rivales dispuestos a arrebatarles su sitio de privilegio.

Así, Miami y San Antonio, los grandes favoritos para disputar las finales, súbitamente tuvieron retadores en las escuadras de Toros de Chicago y Thunder.

En el caso de Chicago, mientras tuvo sano a su estelar jugador Derrick Rose, la quinteta de los Toros era considerada como una escuadra que podía doblegar a Miami, esto era gracias a un gran trabajo colectivo, en especial a la hora de defender, pero una lesión dejó fuera a Rose y disolvió las esperanzas a Chicago de ser campeón.

A su vez, Oklahoma City, un cuadro armado a base de selecciones colegiales apoyadas con un buen grupo de veteranos agentes libres, emergió como una fuerza arrolladora, pues la dupla que conforman Kevin Durant y Russell Westbrook empezó a ser imparable.

A este par hay que añadir la fuerza y habilidad de jugadores como Serge Ibaka y James Hardenn, además de la de veteranos como Kendrick Perkins, quienes redondean un plantel que puede llegar a ser muy dominante en los próximos años.

Finalmente, ya con todos los problemas resueltos, la campaña 2012-2013 puede ser una de las más atractivas en la historia de la NBA, pues puede ser el inicio del despegue de varias escuadras, la confirmación de otras como aspirantes al cetro y también podría ser el arranque de la decadencia de varias más.