El reto de sacar de la pobreza a millones

Aunque enfrenta graves problemas, la región tiene buenas perspectivas

Nicaragua, como otros países de Centroamérica, tienen frente a si un problema de desarrollo, marginación y desempleo.
Nicaragua, como otros países de Centroamérica, tienen frente a si un problema de desarrollo, marginación y desempleo.
Foto: AP

BRASILIA, Brasil.— Sonia Francisca dos Santos pasó años viviendo prácticamente de limosnas. Pedía ropa usada en barrios de clase media de la capital y la vendía en la Villa Estructural, una comunidad empobrecida que nació de una invasión de tierras públicas aledaña a un relleno sanitario, con pobladores que sobrevivían de lo que rescataban entre la basura.

Esta mujer de 47 años comenzó a sacar la cabeza del agua cuando en 2004 pasó a recibir asistencia social del programa gubernamental Beca Familia, que canaliza recursos a familias pobres que mandan a sus hijos a la escuela.

“Yo salía cargando a mi hijo pequeño en un brazo y con el otro tiraba de un carrito con ropa usada, iba de puerta en puerta a venderla. Era lo único que tenía para sobrevivir después de que mi esposo se fue de casa”, recordó en una conversación con Associated Press.

El drama de su vida tuvo un giro radical a partir de que aprendió a desarrollar habilidades manuales en un programa comunitario denominado Maos que Criam (manos que crean, en portugués), en su comunidad.

Dos Santos actualmente vive de la venta de las artesanías que aprendió a fabricar siete años atrás. Recoge botellas de plástico descartadas y con ese material fabrica collares y bolsas para hacer compras que exhibe en ferias en diferentes partes de Brasil. Con ayuda del programa logró mostrar su trabajo internacionalmente y dice que ha recibido pedidos en países asiáticos y latinoamericanos.

La miseria extrema que fue parte de su vida y de sus dos hijos es un recuerdo al cual no quiere volver.

La historia de esta artesana brasileña no es extraña en América Latina, un continente que en medio de las turbulencias económicas que golpean a los países industrializados ha logrado avances en la erradicación de la pobreza.

Datos de la Comisión Económica para América Latina dieron cuenta de que solo en el 2011 se registraron un millón de personas en condición de pobreza menos que el año anterior, una baja de 1.6%, con señales de que la tendencia se mantuvo en 2012.

El declive es notorio desde 2002, cuando 43.9% de los latinoamericanos vivían en condición de pobreza, hasta 2011, cuando 29.4% de la región se encontraba en esa condición, según la CEPAL. Para 2012 el nivel de pobreza debe situarse en 28.8%

El período coincide también con una mejor situación de la economía de los países del área, que lograron sortear las sucesivas crisis, expandir sus economías y generar empleos mientras países ricos se debaten en turbulencias financieras.

La economía de la región en su conjunto proyecta un crecimiento de 3.2% en 2012, por debajo del 4.3% del año anterior, pero aun así es notable dada la crisis fiscal en Europa y el débil crecimiento en Estados Unidos.

El empleo regional también mostró señales positivas al caer a 6.7% en 2011 desde 7.3% el año anterior.

Economistas consultados por AP sostienen que la región ha mantenido fundamentos sólidos y salió airosa en 2012 de los embates de la crisis global. Sin embargo, la persistente estagnación en las economías centrales, unido al enfriamiento económico de China, se yerguen como una amenaza en el futuro inmediato para las conquistas sociales de la región.

“Este año va a ser muy bueno para América Latina a pesar de que Brasil bajó su ritmo, de que México no está performing (desempeñándose) como debería. Pero igual va a ser un buen año. Este año va a crecer 3.2% la región como un todo, con países por encima de eso, como Colombia, con el 4.5%; Panamá el 7%, Perú el 6%. Y el próximo año va a ser algo parecido”, anticipó el economista colombiano Alvaro Moreno, profesor invitado del Centro para Política Hemisférica de la Universidad de Miami.

Destacó que la región pudo aplicar por primera vez políticas contra cíclicas que estimulan a la economía para resguardarse de la crisis con medidas que, al mismo tiempo, protegieron los empleos.

No obstante, el 2013 se asoma con riesgos que provienen del exterior, ante la perspectiva de una desaceleración en China, un mercado clave para los exportadores de materias primas, y la crisis en el mundo.

“Creo que los riesgos todos vienen del exterior. ¿Estados Unidos va a poder lidiar con esto del precipicio fiscal o no? Creo que si no lo libra bien puede volver a entrar en una recesión o tener un crecimiento más mediocre de lo que tiene ahora y eso obviamente traerá consecuencias para la región, especialmente países como México y los de Centroamérica”, vaticinó Jonathan Heath, economista de la consultora Heath & Associates y profesor de la Universidad Panamericana de México.

Moreno acotó que la situación de inestabilidad en Medio Oriente es otra fuente potencial de turbulencia económica, porque una intervención extranjera en Irán podría disparar los precios del petróleo y afectar las economías de los países que dependen de la importación de crudo.

Todo ello plantea una amenaza para los avances sociales conquistados por una región que ha logrado sacar a gran parte de su población de la miseria, pero que arrastra una enorme deuda social, reflejada en la presencia de 167 millones de habitantes en pobreza.

Esa situación la vive Manuel Riveros Méndez, un chileno de 68 años que cada día sale con una vieja bicicleta a una estación del tren subterráneo de Santiago a vender diarios. Con el surgimiento de periódicos de distribución gratuita, su negocio ha decaído y hoy sus ingresos han mermado comparado con un año atrás.

“Ahora hay menos venta de diarios, como un 50% menos comprado con el año pasado, cuando vendía entre 100 y 120 diarios. Ahora son 50 o 60”, lamentó Riveros.

Aun cuando Chile es una de las economías más sólidas de la región, personas como Riveros, quien logra arañar ingresos equivalentes a poco más de 200 dólares por mes, son un recordatorio de que América Latina tiene mucho que camino por recorrer para mejorar el nivel de vida de su población.