Doblemente indocumentados

Documento Único de Identidad es indispensable para salvadoreños

Beatriz Merino a punto de recibir su D.U.I.
Beatriz Merino a punto de recibir su D.U.I.
Foto: La Opinion Aurelia Ventura

“No soy quien soy en realidad”, dijo una mujer originaria de El Salvador a quien su madre le llamó Gladys Elizabeth Romero hasta los cinco años de edad. Cuando ella comenzó la escuela su madre le dijo que su nuevo nombre era Ana Griselda Alegría, y desde entonces todos sus familiares y amigos la conocen así.

Hasta hace un par de años, Ana fue notificada por las autoridades salvadoreñas que después de una investigación a petición de otra mujer que asegura que se llama Ana Griselda Alegría llegaron a la conclusión que ella no se llama así, sino Gladys.

El problema es que el nombre de los verdaderos padres de Ana no aparecen en la partida de nacimiento de Gladys Elizabeth Romero; los que hay son nombres de dos desconocidos.

“Es un problema muy grande que no sólo me afecta a mí, sino también a mis hijos. Mi hija Ashley –de 8 años de edad y quien nació en Estados Unidos— aparece como hija de Ana, y ahora dicen que yo no soy Ana, sino Gladys… no sé que va a pasar con mis hijos. Ante la ley, yo no soy su madre”, dijo la preocupada mujer quien después de consultar varios abogados no ha podido encontrar a nadie que la ayude.

Pero el caso de Ana o Gladys no es un problema aislado.

Una investigación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO) realizada este año en El Salvador reveló que entre el 9 y el 10% de los salvadoreños son “indocumentados” o tienen algún problema con respecto a su identidad.

“Este ha sido un problema a lo largo de la historia salvadoreña, porque cualquier persona podía ir a asentar a un niño. Algunos padres mandaban a algún amigo o algún familiar a asentar al cipote, y se cometían errores de fechas, de nombres o hasta de padres”, dijo el presidente de Registro Nacional de Personas Naturales de El Salvador, Fernando Battle.

Battle, quien estuvo de visita en Los Ángeles la semana pasada durante el lanzamiento del Documento Único de Identidad (DUI), considera que este problema de registro civil se ha dado históricamente en El Salvador porque al Estado no le ha interesado documentar al segmento de la población que tradicionalmente es marginada.

“Sin duda que este problema ha traspasado las fronteras de El Salvador y está en cualquier país a donde hay salvadoreños”, agregó Battle, quien ve la emisión del DUI como una meta que va más allá de la utilización de un documento.