Intentan rescate de cadáver de jefe narco

Veracruz, VERACRUZ.— Autoridades del oriental estado mexicano de Veracruz reportaron ayer la muerte de nueve integrantes de la delincuencia organizada en las últimas 48 horas en hechos vinculados a la muerte de un líder regional del cártel de Los Zetas.

Informes oficiales confirmaron que el jueves un grupo armado se enfrentó a balazos contra un grupo de soldados del Ejército y de la Armada en el municipio de Córdoba, asentado en la región montañosa central de Veracruz.

En el enfrentamiento fueron abatidos por los militares cinco presuntos narcotraficantes, entre ellos Ángel Enrique Uscanga Marín alias “El Pokemón”, identificado como líder de Los Zetas en la zona.

Por la noche del viernes otro comando armado intentó recuperar el cuerpo del líder criminal, el cual estaba siendo velado en una funeraria local, pero los delincuentes fueron repelidos por elementos de la Armada.

De acuerdo con un comunicado de la Procuraduría General de Justicia (Fiscalía) del estado, durante el intento frustrado por rescatar el cadáver, cuatro pistoleros fueron abatidos por los militares.

Varios elementos adscritos al programa federal-estatal Veracruz Seguro establecieron un perímetro de seguridad en el área para así tratar de evitar que civiles fueran afectados y a la funeraria llegaron autoridades ministeriales para dar fe de los hechos e iniciar las diligencias de ley.

En el lugar de los hechos fueron decomisados un vehículo y armas diversas, incluyendo una granada.

En los últimos dos años el estado de Veracruz ha sido escenario de una guerra entre cárteles de la droga y un intenso combate en su contra por parte de las fuerzas militares, que pusieron en marcha el operativo especial Veracruz Seguro en octubre del año 2011 en coordinación conjunta con el Gobierno estatal.

Los acciones de este programa se han extendido a las principales ciudades del estado, entre ellas Xalapa, Veracruz, Boca del Río, Coatzacoalcos, Minatitlán, Poza Rica y Córdoba, localidad esta última que ha visto un recrudecimiento de la violencia en los últimos meses.

La agrupación de Los Zetas fue formada por exmilitares desertores como brazo armado del cártel del Golfo, del que se separó en 2010.

Desde entonces ha protagonizado algunos de los episodios más cruentos de la violencia relacionada con el crimen organizado en México.