Desenrosque la historia

A la rosca de reyes le antecede una bella historia de fe y sacrificio

Desenrosque la historia
Los magos eran personas sabias que se dedicaban al estudio de las estrellas.
Foto: Agencia Reforma

MÉXICO, D.F.— El relato de los Tres Reyes Magos se corona con la dulce rosca del seis de enero. A la rosca de reyes le antecede una bella historia de fe y sacrificio de tres hombres que siguieron una estrella luminosa hasta Belén para adorar al Niño Dios.

Esta historia se fue apoderando de los corazones de muchas personas y continuó como un mensaje de paz para los fieles de la religión católica y hoy, en general, para todos los mexicanos.

Los festejos relacionados con este día no son tan grandes como en el sur, comentó el historiador Juan José Esparza Hernández.

“En el sur esta tradición no ha cambiado, es más importante que los festejos del 24 de diciembre”, explicó. “Este día la Ciudad de México es un enorme mercado de juguetes, las plazas se transforman en jugueterías y por la Alameda Central se ponen Reyes Magos —y ahora también Santa Claus— y los niños se toman fotos con ellos”.

Esparza Hernández recordó que los orígenes de esta tradición se remontan a los primeros siglos del cristianismo.

“Empieza a tomar forma en la Europa del cristianismo primitivo y se extiende hasta el norte, adquiriendo prácticamente carta de naturalidad en el norte de Francia y sur de Alemania; incluso el emperador Carlo Magno mandó construir una capilla palatina en donde se supone están las tumbas de los magos rescatados de oriente”, comentó.

Esparza Hernández indicó que en algunas regiones de Europa la celebración del Día de Reyes toma distintas características: en el sur de Italia y en España, por ejemplo, se crea una tradición muy temprana que es la de la Epifanía del Señor, en la cual se acostumbraba regalarle cosas a los niños de manera similar a como lo hicieron los Reyes de oriente al hijo de Dios.

“La tradición llegó a México con los primeros evangelizadores, fue una tradición directa de San Francisco, quien representaba los nacimientos de manera muy destacada”, continuó. “En los nacimientos que se representan en México después se acostumbró darle un recorrido a las figuras de los Reyes Magos, que van avanzando hasta llegar al portal el seis de enero”.

Rosca de Reyes

Para conmemorar a los reyes magos, surgió la costumbre de partir la rosca o el roscón de reyes. Según la historia, la costumbre nació en la Edad Media en Europa, principalmente en España y Francia. La celebración llegó a México en los primeros años del Virreinato.

En Francia comenzó a celebrarse esta fecha, cristianizando la costumbre pagana de “elegir un rey de las fiestas”. Inspirado en el Eclesiastés, la gente se reunía en la noche familiar alrededor de una rosca de pan dulce adornada con azúcar y frutas abrillantadas, en la que habían escondido un haba, como símbolo de la huída de la persecución del rey Herodes.

Hoy, esa haba ha sido sustituida por un muñequito de plástico. En algunos países el muñequito se ha sustituido por un dije, que también se esconde en el pan.

Simbolismos al cortar la rosca

La diversión de la reunión del día de Reyes está cuando cada persona corta una rebanada de la rosca o roscón de Reyes tratando que le salgo o no el muñequito. Pero tras esta diversión hay un simbolismo: el cuchillo simboliza el peligro en el que se halla el niño Jesús.

La representación de la Natividad es incorporada a la rosca de Reyes, en donde el pan puede tener uno o varios muñequitos incrustados, y por lo tanto escondidos. Ésto representa que el Niño Dios tuvo que ser escondido y protegido en los días del relato bíblico.

Originalmente, el muñeco era hecho de porcelana o cerámica.

La persona que tiene la suerte de encontrar la figurilla al cortar el pan, será el anfitrión de la celebración del Día de la Candelaria, que se festeja el dos de febrero con el grupo de personas que se invitó para la reunión de la partida de la rosca.

Según la tradición mexicana, en esta fiesta se comen tamales, pan dulce, chocolate y atole.