Policías vigilan las escuelas

Buscan proveer un ambiente seguro a estudiantes tras la tragedia en Newtown

Policías vigilan las escuelas
Carlos Vargas, estudiante de Huntington Park High School, no considera necesario aumentar vigilancia policacia.
Foto: La Opinión - J. Emilio Flores

Los miles de estudiantes de Los Angeles regresaron ayer a clases tras sus vacaciones de invierno encontrándose con con un mayor número de policías armados vigilando la seguridad en sus escuelas.

Esto como un esfuerzo del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) por ofrecer a sus estudiantes un ambiente más seguro, luego del trauma que dejó en la comunidad el incidente ocurrido el pasado en 14 de diciembre re en la primaria Sandy Hook, en Newtown, Connecticut.

Los agentes de la Policía Escolar de Los Ángeles (LASPD) estuieron respaldados por sus colegas de los departamentod de Policía(LAPD) y del Sheriff de Los Ángeles para vigilar más de 500 planteles escolares.

“Según entiendo, toda esta primera semana de regreso a clases la gente verá agentes del LAPD durante la entrada y salida de estudiantes en las escuelas, principalmente primarias”, dijo Steve Zipperman, jefe de la policía escolar del LASUD.

Los planteles escolares del LAUSD son regularmente patrullados por 350 policías y 130 agentes de seguridad.

“Vamos a continuar patrullando y visitando cada escuela. Después de la masacre de Newtown las cosas han cambiado y por eso estamos pidiendo que más agentes se enfoquen en el patrullaje de las escuelas”, aseguró Antonio Villaraigosa, alcalde de Los Ángeles, durante una rueda de prensa sobre la labor del LAPD.

“Ahora se trata de asegurarnos de que los padres entiendan que sus hijos están seguros cuando vayan a la escuela y protegidos físicamente”, dijo el jefe del LAPD, Charlie Beck.

La preparatoria Huntington Park High School, con más de 2,200 alumnos contó también con vigilancia adicional de la ciudad de Huntington Park.

Lupe Hernández, directora de esa escuela, indicó que la seguridad de los estudiantes no debe ser ocasional o una reacción a lo que sucedió en Connecticut, sino un elemento permanente en las escuelas.

“Claro que después de eso estamos más conscientes de la importancia de la seguridad. Pero esto no es un espectáculo, es nuestro deber proteger a nuestros estudiantes en todo momento”, compartió Hernández, quien afirmó que además de la seguridad, su prioridad es que los estudiantes estén en clase y lleguen puntualmente.

Tania Salamanca, estudiante del grado 12, se mostró “aliviada” con el aumento en la seguridad de su escuela. “Aquí en Huntington Park los estudiantes se meten fácilmente en problemas, por eso creo que es bueno que haya más vigilancia”, aseguró.

Lucía Rodríguez, madre de dos estudiantes del grado 10 en esa preparatoria, se manifestó tambien a favor de mayor patrullaje policial en este plantel.

“Está muy bien que haya más vigilancia porque aquí son muy comunes las peleas entre estudiantes a la salida de clases”, señaló la madr, quien esperaba a su hijos justo en la puerta de la escuela.

“Todos los días los recojo aquí en la puerta para evitar que se metan en problemas en el camino a la casa. Contar con más vigilancia nos da más tranquilidad a los padres”, compartió Rodríguez.

Carlos Vargas, otro estudiante, aseguró que “la idea de poner más policias vigilando realmente no es necesario”.

“En los últimos 20 años hemos visto un aumento de la policía en las escuelas y desafortunadamente esto crea un ambiente de intolerancia que a quienes más afecta es a los latinos y negros”, opinó Manuel Criollo, director de Organizing Strategy Center, la organización que busca reducir el número de estudiantes que reciben multas por parte de la policía y que son suspendidos de las escuelas.

Pero Zipperman dijo a La Opinión    que este problema “es una conversación totalmente diferente” y que su obligación por encima de todo es “mantener a nuestros niños seguros”