Joaquín Castro quiere ser líder en el Capitolio

Ya es considerado como una figura muy prometedora
Joaquín Castro quiere ser líder en el Capitolio
Joaquin Castro, congresista del Distrito 20 de Texas.
Foto: Archivo

WASHINGTON, D.C.— Fue uno de los nombres más comentados en el inicio del Congreso 113. Joaquín Castro, el nuevo representante del Distrito 20 de Texas y una de las figuras jóvenes más prominentes del partido demócrata, llegó a Washington para quedarse.

Junto a su hermano gemelo -el alcalde de San Antonio Julián Castro-, el legislador hizo historia en la convención de su partido. Ahora pretende hacer lo mismo, pero en el Capitolio y ya partió con el pie derecho.

Entre los 80 miembros nuevos del Congreso, Castro fue elegido presidente de su clase un título honorífico sin responsabilidades legislativas, pero que ya lo distingue del resto y habla de sus perspectivas futuras.

“Cuando la gente dice que soy una estrella en ascenso, lo encuentro halagador. Sé que fuimos a la convención y mi hermano dio el discurso, pero yo trato de poner las cosas en proporción día a día. Permanecer con los pies en la tierra”, dice a La Opinión.

Pero el futuro político de Castro no se cimienta sólo en halagos. Con una campaña que no tuvo un contendor en las primarias, el legislador contó con tiempo y dinero para contribuir en las carreras de otros demócratas. Una fórmula clara que lleva a los congresistas a destacarse y ocupar puestos de liderazgo.

“Mientras estaba en la legislatura estatal, también ayudé en campañas locales. Nunca había logrado reunir tanto dinero, pero siempre he tratado de respaldar a otros candidatos a ganar sus campañas. Siempre ha sido parte de mi filosofía, ayudar a otros demócratas. En este ciclo de elecciones probablemente terminé contribuyendo al DCCC y candidatos, con cerca de 200,000 dólares. Apoyé a candidatos federales y estatales”, cuenta.

Al hablar de sus prioridades en el Congreso, Castro tiene el panorama claro. Quiere ser parte de la solución en temas de alto perfil, como los recortes al presupuesto fiscal, una reforma migratoria y el debate sobre el control de armas.