Más casos de flu

Más casos de flu
La asistente médica Elizabeth Quintas, del APAIT Health Center en Los Angeles, atiende a un paciente que estuvo recientemente hospitalizado con síntomas de flu.
Foto: La Opinion Aurelia Ventura

Las salas de emergencia de los hospitales en el Condado de Los Ángeles, así como muchas de las clínicas comunitarias, han tenido un incremento de pacientes con fiebre, tos y dolor en la garganta que buscan atención médica.

El Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles informó ayer que aunque la mayoría de los casos de las infecciones respiratorias puede que no hayan sido ocasionadas por los diferentes virus de la influenza, es posible que en las próximas semanas la situación empeore.

“Nos estamos acercando a la época del año en que típicamente vemos un incremento de casos de influenza”, manifestó el Dr. Jonathan Fielding, director del Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles.

Mario S., un inmigrante panameño estuvo internado en el Hospital Cedar Sinai de viernes a domingo de la semana pasada por padecer síntomas severos de influenza.

Él comenzó a sentirse enfermo el pasado domingo 30 de diciembre. Para el miércoles 2 de enero los síntomas habían empeorado y él ya no podía ni comer la sopa con vegetales que sus hermanas le preparaban.

“Tenía mucha tos, me ardía el pecho, tenía escalofríos y no tenía nada de apetito. En general me sentía muy débil, pero yo no le hacía caso a la enfermedad hasta que mis hermanas vieron que yo ya no respondía. Yo dejé de ser el mismo. Ellas me llevaron al hospital y a penas llegué, comencé a vomitar”, recordó Mario.

Mario dijo que cuando lo ingresaron, los médicos estaban preocupados porque no le podían bajar la fiebre.

“Si no me hubieran llevado al hospital, yo no estuviera aquí”, dijo Mario, quien ayer visitó la Clínica Comunitaria Apait, en la zona de Westlake, a donde normalmente recibe atención médica. A él le recomendaron que visitara a su doctor de cabecera para darle seguimiento a su caso.

Mario se veía cansado, aún tenía tos y aunque la fiebre cesó, su cuerpo todavía no se recupera completamente. Su doctor le aconsejó que se tomara por lo menos dos semanas antes de regresar al trabajo.

En el Condado de Los Ángeles la actividad más elevada de casos usualmente se reportan a finales de enero o principios de febrero.

El Dr. Mark McDowell, director médico de la Clínica Apait, dijo que han visto un incremento constante desde mediados de diciembre de personas con afecciones respiratorias.

“Las personas que llegan enfermas les decimos que no vayan al trabajo para evitar contagiar a otras personas”, dijo McDowell, quien aconseja buscar atención médica a quienes tienen fiebre alta y falta de aliento.

Hasta el pasado viernes, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) reportaban 18 muertes pediátricas. Anualmente, alrededor de 200,000 personas requieren hospitalización a causa de influenza, y en promedio mueren alrededor de 23,000 personas. La primera muerte de influenza en el Condado de Orange se reportó la semana pasada.

Las autoridades de salud del condado exhortan a las personas que aún no han recibido la vacuna en contra de la influenza a que acudan a su doctor o a la clínica pública o comunitaria más cercana llamando al 211. Toma alrededor de dos semanas para que la vacuna sea efectiva.

“Si no les gusta estar enfermo, vacúnense”, acotó el Dr. McDowell.