Atlanta sufre, pero va a final

De nuevo, un gol de campo define pase de Halcones; Patriotas vencen a Texas
Atlanta sufre, pero va a final
El pateador Matt Bryant (3), quien diera el punto del triunfo a los Halcones, reacciona feliz luego de anotar en el segundo cuarto.
Foto: AP

ATLANTA (AP).— Un gol de campo pateado por Matt Bryant desde 49 yardas rescató a los Halcones de Atlanta de una humillante debacle al vencer ayer 30-28 a los Halcones Marinos de Seattle en los playoffs de la Conferencia Nacional de la NFL.

Atlanta dilapidó una cómoda ventaja de 20 puntos en el último cuarto ante unos tenaces Halcones Marinos y su quarterback Russel Wilson, que acariciaron completar una épica remontada.

Los Halcones (14-3) se tambalearon y estuvieron cerca de convertirse en el equipo que desaprovecha el mayor margen de ventaja en el cuarto período en la historia de los playoffs de la NFL cuando Marshawn Lynch anotó tras un acarreo de dos yardas y 31 segundos por jugar.

Pero Matt Ryan completó dos pases largos tras el despeje, sirviendo la mesa para el gol de campo decisivo de Bryant.

Así, los Halcones se clasificaron por tercera vez al partido de campeonato de la Conferencia Nacional. Serán anfitriones de los 49ers de San Francisco el próximo domingo.

Wilson lanzó dos pases de touchdowns y corrió para otro, pero eso no le alcanzó a los Seahawks (12-6).

“¡Tremendo!”, exclamó el entrenador en jefe de los Halcones, Mike Smith.

Wilson terminó con ganancia de 385 yardas por pase y realizó todo lo que pudo para que los Halcones Marinos se recuperaran de una desventaja de 27-7 al inicio del último cuarto.

Cuando Lynch anotó en el último minuto, en jugada preparada por un engaño brillante del novato mariscal, Seattle celebró como si hubiera avanzado al juego de campeonato.

No tan rápido.

Ryan, quien decepcionó en sus tres primeros partidos de playoff, tuvo apenas tiempo suficiente para impulsar a los Halcones.

Conectó con Harry Douglas un pase de 29 yardas frente a la banca de Atlanta, y Smith solicitó tiempo. Entonces, Ryan lanzó un pase por el centro de la cancha a su objetivo favorito, el ala cerrada Tony González, un futuro miembro del Salón de la Fama.

González atrapó el envío de 19 yardas y Smith pidió su último tiempo con 13 segundos por jugar.

En lugar de arriesgar otra jugada y dejar que corriera el reloj, envió a Bryant para que intentara el gol de campo.

Los Halcones Marinos pidieron tiempo justo antes de que fuera pateado el balón, y la patada salió desviada por la derecha, pero resultó que sólo fue una práctica.

El siguiente intento pasó justo por el centro de los postes, dando a los Halcones una impactante victoria.

El último pase desesperado de Wilson a la zona de anotación fue interceptado por el receptor de los Halcones, Julio Jones.

González, quien nunca había ganado un juego de postemporada en su carrera de 16 años, comenzó a llorar después de que la patada de Bryant pasó entre los postes.

“Nunca he llorado después de una victoria”, dijo González, quien ha dicho repetidamente que está “95 por ciento” seguro que éste es su último año. “Estaba pensando: ‘aquí vamos de nuevo’. Supongo que no tenía que ser así”, agregó.

En Foxborough, Massachusetts, Tom Brady se convirtió en el quarterback con más victorias en postemporada al lanzar ayer tres pases de touchdown para que los Patriotas de Nueva Inglaterra derrotaran 41-28 a los Texanos de Houston en los playoffs de la Conferencia Americana.

Con su 17ma victoria, Brady dejó atrás a su ídolo Joe Montana.

Brady totalizó 344 yardas mediante pases, mientras que el corredor Shane Vereen anotó tres veces, dos veces tras recepciones.

Si Brady puede llevar a los Patriotas (13-4) a un triunfo sobre Baltimore (12-6) en la final de conferencia el domingo próximo y luego el Super Bowl, el mariscal de campo igualará a Montana en cuanto a número de campeonatos de la NFL.

Los Pat’s y Cuervos se medirán por el título de su conferencia por segundo año seguido.

Baltimore, que sorprendió al favorito Denver tras dos tiempos extra el sábado, perdió 23-20 en el Gillette Stadium el pasado enero.

Houston (13-5) rindió mucho mejor que en la derrota 42-14 aquí hace un mes, pero no pudo contener a Brady.

Brady no contó con algunos de sus principales colaboradores, pero sí con el usual desempeño sobresaliente de Wes Welker, su receptor favorito en los últimos seis años.

Welker, máximo receptor de la Conferencia Americana con 118 atrapadas esta temporada, lució como si pudiera alcanzar ese total contra una confundida defensa de Houston. Atrapó 6 pases en la primera mitad para ganancia de 120 yardas, incluido uno de 47 yardas, y terminó con ocho para 131.

Vereen selló su mejor actuación como profesional con una recepción sobre el hombro de 33 yardas a inicios del cuarto período.