Una vuelta a la historia

Voluntarios, amantes de la historia y descendientes de aquellos que lucharon en ambos bandos celebraron el 166 aniversario del tratado
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Una vuelta a la historia
El coleccionista Chuck Werth muestra docenas de objetos históricos del siglo XIX utilizados en la recreación.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

La escena parecía sacada de un libro de historia. Mujeres con largas faldas y hombres con uniformes de soldados de 1840 se dieron cita ayer en el Museo Campo de Cahuenga de Universal City para recrear el tratado de paz del 13 de enero de 1847, que terminó con las hostilidades entre los californianos que vivían bajo la administración de México y las fuerzas norteamericanas.

A un lado de la estación Universal Studios de Metro, voluntarios, amantes de la historia y descendientes de aquellos que lucharon en ambos bandos celebraron el 166 aniversario del tratado entre el General Andrés Pico y el Teniente Coronel John C. Frémont. La estructura de adobe original donde se firmó el tratado fue demolida en 1900 y reemplazado por una réplica que hoy alberga al Museo del Campo de Cahuenga.

Robert Smith y Alfred Edmoch Cota, dos descendientes de los protagonistas del siglo XVIII, vestían trajes de la época y respondían a las preguntas de los interesados. “Los dos somos descendientes de quienes lucharon desde ambos lados del conflicto”, explicó Smith. “Todos trataban de ser muy cuidadosos, porque no querían pelear entre ellos”, agregó Cota, refiriéndose al hecho de que en ese entonces, representantes de los bandos opositores muchas veces pertenecían a la misma familia. Smith y Cota son miembros de Los Pobladores 200 de El Pueblo de Los Ángeles, una organización de descendientes de los fundadores de la ciudad.

“Es un honor para mí poder ser el Gran Mariscal del evento”, señaló Tom LaBonge, Concejal del distrito 4. “Es maravilloso celebrar nuestra historia en común con México, y seguir trabajando juntos para construir un futuro juntos”, agregó.

A la recreación del hecho histórico, lo siguieron varios números musicales interpretados por el grupo de baile español y mexicano de Carolina Russek, que solía bailar de pequeña durante la celebración. “Mi padre me traía todos los años para conmemorar el evento. Ahora traigo a mis estudiantes”, indicó.

Chuck Werth, coleccionista de antigüedades desde 1960, compartió con los presentes su colección de objetos de la época, desde espadas y armas antiguas, hasta cubiertos, pipas y tinteros. Desde 1965, Werth participa en recreaciones históricas como la de la guerra civil, y las guerras entre indígenas nativos y colonos.

Otra organización histórica que se hizo presente en la celebración fue el Museo Dominguez Rancho Adobe. Arnold Guerra representaba a Manuel Domínguez, Alcalde de Los Ángeles en 1832 y uno de los propietarios del histórico rancho. Dennis Carlos vestía un traje de Soldado Californio, de 1846. “En realidad, en esa época, no todos los soldados llevaban el mismo uniforme, porque no siempre había dinero para comprarlos”, contó. Lo acompañaban Michael Noriega vestido de ranchero y Katherine Rabago, de mujer de la época.

Antes y después de la actuación, voluntarios vestidos de soldados dispararon un cañón, copia del original.

Otros grupos históricos de California que compartieron la celebración fueron las Hijas Nativas del Dorado Oeste (Native Daughter of the Golden West), la Sociedad Histórica del Valle de San Fernando, el Club Azteca de 1847 y voluntarios del Departamento de Parques y Recreación de Los Ángeles y el Centro de Recreación de North Hollywood, entre otros.