Control de armas pide el Presidente

Obama presenta hoy una serie de medidas contra fusiles de asalto
Control de armas pide el Presidente
Un oficial revisa los rifles entregados durante un programa de intercambio de armas, al tiempo en que crece el apoyo a un mayor control.
Foto: EFE.

WASHINGTON, D.C.— El presidente Barack Obama, presentará hoy un “paquete” de medidas para endurecer el control de armas, entre ellas la prohibición de las de asalto, y hasta 19 acciones que podría tomar sin el visto bueno del Congreso.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, informó que el mandatario comparecerá junto con el vicepresidente Joseph Biden, en cuyas recomendaciones se ha basado para diseñar la estrategia.

Obama quiere una “respuesta integral” al problema de las armas en el país, por lo que pedirá “acciones legislativas específicas” al Congreso, “incluida la prohibición de armas de asalto y una medida para prohibir los cargadores de alta capacidad”, adelantó Carney.

También propondrá “un esfuerzo para cerrar los grandes resquicios en el sistema de revisión de antecedentes” para la compra de armas que existe en el país, señaló.

Sin embargo, como adelantó el propio Obama en una conferencia de prensa el lunes, el mandatario está decidido a tomar ciertas medidas por su cuenta, a través de decretos presidenciales que no requieren el visto bueno del Congreso.

Las recomendaciones que le entregó Biden el lunes detallaban 19 acciones que Obama podría tomar por esa vía, según indicaron varios de los congresistas que se han reunido con el vicepresidente para tratar el asunto.

Entre ellas está la posibilidad de hacer una investigación a nivel nacional sobre el problema, que se encargaría a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), por lo que se prevé que la salud mental sea un importante componente en la misma.

También se baraja centralizar la información sobre antecedentes que debe acompañar las ventas de armas, y mejorar las bases de datos de los mismos para que sean más completos.

Otra idea es nombrar un director de la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas (ATF, por su sigla en inglés), que lleva seis años sin un jefe permanente.

Con un Congreso dividido sobre el asunto de las armas y sometido a la poderosa influencia de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, en inglés), es previsible que Obama tenga que emplear buena parte de su capital político para sacar adelante su plan.

Biden reconoció ante los congresistas que por el momento no hay una estrategia clara del Gobierno para la batalla que se avecina.