Son medidas razonables

Son medidas razonables

Cuando el presidente Obama asumió su cargo hace cuatro años se disparó la venta de armas de fuego ante el rumor de que el mandatario las iba a prohibir. Obama nunca hizo mención alguna sobre el tema durante la campaña presidencial, pero las malas lenguas se ocuparon de propagar un temor que fue muy redituable para la industria de las armas.

Hoy esa misma maquinaria es la que acusa al presidente de “hipócrita y elitista” por su reacción ante la masacre escolar de Newtown.

La Asociación Nacional del Rifle está en pie de guerra contra la Casa Blanca por su decisión de emitir órdenes ejecutivas como por ejemplo, realizar estudios dentro del Departamento de Salud para ver las causas de la violencia con las armas y su manera de prevenirla. Como también por promover medidas legislativas para establecer una averiguación de antecedentes para todos los compradores de armas de fuego, prohibir la venta de fusiles de asalto y limitar el número de municiones de los cargadores.

Las propuestas son razonables y no son nuevas. Tampoco pueden considerarse com una afrenta al principio de la Segunda Enmienda de la Constitución, que autoriza la posesión de armas de fuego, al imponer un limitado control en una categoría específica.

No obstante para el NRA y sus simpatizantes es un ataque constitucional, bajo el argumento absurdo de que una pequeña restricción puede básicamente conducir a que los ciudadanos no puedan defenderse de un gobierno tiránico.

Esta es una paranoia que ha rendido sus frutos políticos por un largo tiempo, pero las encuestas hoy muestran el cambio de una opinión pública que está cansada de tanta muerte absurda y que ya no ve con buenos ojos la venta descontrolada y anónima de armamento.

La NRA tiene a sus cabilderos en Washington y ha donado dinero a una inmensa mayoría de legisladores republicanos en la Cámara Baja. Habrá que ver si este es otro motivo para que esa bancada asuma posturas impopulares como en el tema fiscal, oponiéndose a una averiguación de antecedentes universal para el comprador de armas.

La Segunda Enmienda no está en peligro. El riesgo lo corre la NRA por lanzar campañas de tan bajo nivel, como utilizar a las hijas del presidente en este debate político.