37 extranjeros muertos en planta de gas de Argelia

Los fallecidos, de 8 nacionalidades diferentes, murieron en el ataque y toma de rehenes en el asalto a la planta de In Amenas, que concluyó el sábado
37 extranjeros muertos en planta de gas de Argelia
El ministro de Energía de Argelia, Youcef Yousfi (2-d), habla con uno de los rehenes, de origen filipino, liberados de la planta de gas, en la clínica de Al Azhar, Argel, Argelia.
Foto: EFE

Argel – Al menos 37 trabajadores extranjeros de ocho nacionalidades diferentes murieron en el ataque y toma de rehenes en la planta de gas argelina de In Amenas que concluyó el sábado tras una operación militar, anunció hoy el primer ministro de Argelia, Abdelamalek Selal.

En una rueda de prensa en Argel, Selal dijo que un ciudadano argelino murió y que todavía hay cinco trabajadores desaparecidos.

En su primera comparecencia ante los medios desde el estallido de la crisis, el pasado miércoles, el primer ministro indicó que un soldado resultó herido en las operaciones y que aún no se ha podido identificar a siete de los 37 ciudadanos extranjeros fallecidos.

En la operación de rescate, lanzada por fuerzas especiales del Ejército argelino, que se prolongó desde el viernes hasta el sábado, fueron abatidos 29 terroristas y otros tres fueron capturados con vida según Selal.

Un total de 792 trabajadores fueron liberados, 107 de ellos extranjeros, durante el asalto llevado a cabo por las fuerzas especiales argelinas.

La madrugada del miércoles, un grupo fuertemente armado de terroristas asaltó el complejo de gas de In Amenas, a 1.500 kilómetros al sureste de Argel, con la intención de tomar como rehenes a varios trabajadores extranjeros para llevarlos a Mali.

El ataque fue reivindicado por el cabecilla terrorista argelino Mojtar Belmojtar, que dijo que fue en respuesta a la intervención internacional en apoyo del Gobierno maliense contra los grupos radicales islámicos que operan en las regiones septentrionales de Mali.

Argel (EFE) – Los testimonios de los trabajadores que sobrevivieron al ataque terrorista del pasado miércoles contra la planta de gas de In Amenas, en el sureste de Argelia, se suceden diariamente en los medios locales, arrojando luz sobre algunos detalles confusos o desconocidos sobre el incidente.

Kamel, un trabajador argelino, cuenta como el pasado miércoles se dirigía con un grupo de empleados en un vehículo de servicio hacia la puerta donde repentinamente irrumpieron a tiros los secuestradores.

Sorprendidos por lo ocurrido, intentaron dar la vuelta, pero el vehículo se quedó atrapado en la arena, dijo Kamel antes de explicar que, entonces, todos se apearon y comenzaron a correr.

En su huida, un ciudadano japonés y otro filipino que iban con ellos, cayeron al suelo, fueron alcanzados por los asaltantes y asesinados a sangre fría, según su relato.

“Después entraron en la zona de las residencias y comenzaron a buscar a los extranjeros. Disparaban contra las habitaciones cuando los ocupantes se negaban a abrir”, dijo Kamel.

Este trabajador también contó como un empleado malasio fue asesinado cuando regresaba a su habitación desde el restaurante donde había desayunado.

El balance aún no definitivo de este trágico asalto, según las autoridades argelinas, sitúa el número de muertos en 23 civiles y 32 terroristas. Sin embargo, aún no se han ofrecido todos los datos sobre las nacionalidades de los fallecidos.

Abdelgani M., originario de Skikda, en el este de Argelia, contó a los medios locales como fue liberado tras el asalto de las fuerzas especiales del Ejército después de 29 horas de secuestro en las que, según confesó, vivió sumido en un pánico absoluto.

“Los terroristas comenzaron a reunir a unos 500 argelinos en una zona, mientras ataron con alambre a un centenar de rehenes occidentales y les colocaron una cuerda al cuello uniendo a unos con otros”, agregó.

Según su testimonio, después de esto, los argelinos fueron trasladados a otro lugar donde tuvieron libertad de movimiento.

Abdelgani relató que, desde el principio, los agresores habían anunciado su intención de llevarse a Mali a los rehenes extranjeros, pero que se vieron sorprendidos por el ataque lanzado por las fuerzas especiales del Ejército.

Por su parte, una enfermera identificada como N.S., de 21 años, que trabajaba en el centro médico del vasto complejo gasístico, cuenta cómo ella junto a un grupo de unas doscientas personas logró escapar antes de que se iniciara la operación de rescate.

“Al amanecer comenzaron a sonar las sirenas del complejo sin parar y pocos minutos después empecé a escuchar disparos”, dijo.

“Alguien llamó a la puerta de la habitación y abrí, me preguntaron si era extrajera y después me ordenaron que me quedara en mi habitación sin salir”, agregó.

La enfermera relató que mientras hablaban con ella tuvo tiempo de ver como le disparaban en la espalda y en la cara a un médico que intentaba huir.

Según su testimonio, los agresores tenían una lista con los números de las habitaciones ocupadas por los trabajadores extranjeros del complejo, operado por la argelina Sonatrach, la británica BP y la noruega Statoil.

Al menos 792 personas, entre ellas 107 extranjeros, lograron escapar o fueron liberadas por el Ejército, que se enfrentó a la mayor crisis de rehenes ocurrida en Argelia en más de una década.