IME debe reestructurarse: Valdivia

La meta es lograr desarrollo político, económico y cultural de la diáspora, dice Arnulfo Valdivia, nuevo titular del IME
IME debe reestructurarse: Valdivia
Arnulfo Valdivia, en su primer día de trabajo a cargo de la dirección del Instituto de Mexicanos en el Exterior (IME).
Foto: La Opinión - Gardenia Mendoza

MÉXICO, D.F.— Arnulfo Valdivia llega a la dirección del Instituto de Mexicanos en el Exterior (IME) en un momento clave: el organismo que nació para sorprender como el primer programa mundial de atención a la diáspora cumple este 2013 sus 10 años de vida; es decir, a su segundo aire porque las generaciones se miden por décadas.

“El IME debe reestructurarse”, resume Valdivia en su primer día de trabajo desde el centro de la capital mexicana, después de que el canciller José Antonio Meade tomara su protesta para sustituir a Cándido Morales al frente del organismo desconcentrado, que con el nuevo mando pretende ser algo más pragmático.

“Una coordinadora” de todos los programas que estén relacionados con los mexicanos en el extranjero, que tenga voz, voto, injerencia y dirección para el que Valdivia buscará “un mandato” que lo fortalezca.

La idea central es que los consejeros intervengan directamente en las secretarías para canalizar los programas en la dirección necesaria para sus comunidades. “No tienen que venir a México constantemente, para eso está la tecnología”.

Mientras avanza el plan, comenzará ya a revisar los proyectos a corto plazo: lograr una calidad mínima de vida para los emigrantes, ese “piso básico” –como lo llama- incluye acceso a salud, educación, identidad jurídica, integración y protección de sus derechos desde los consulados

“Después de eso podemos aspirar a tres cosas más: desarrollo económico, político y cultural”, promete entre gesticulaciones que delatan su entusiasmo por el tema que asegura conocer muy bien.

Su padre, José Isabel Valdivia o Arnulfo “El Gordo” Delgado, según una Green Card simulada que le dio acceso al mundo laboral sin papeles, fue con los años un productor de películas sobre el tema como “Mojado de Nacimiento”, donde participó la Sonora Santanera.

Arnulfo hijo regresó al Estado de México tras el divorcio de sus padres y ahí terminó su crianza y su formación básica antes de salir nuevamente del país para estudiar.

Hoy es un economista doctorado en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, y postdoctorado en Nueva Orleans, muy cercano al presidente Enrique Peña Nieto en su relación con la diáspora desde que éste fue gobernador del Estado de México y en la transición de gobierno, pero no es un diplomático de carrera, lo que le ha costado algunas críticas.

– La atención a los mexicanos en el exterior tiene necesidades diplomáticas, pero también requiere un perfil social- dice a su favor.

“Relanzar” el IME significa en sus planes básicamente orden. “No podemos permitir que los programas para los mexicanos en el exterior compiten entre sí como hoy ocurre y lo que tenemos que hacer es reestructurarlos para que se complementen”.

En el área económica, por ejemplo, hay actualmente cinco programas: México Emprende, Paisano Invierte en tu Tierra, Fondo Migrante, Estrategia de Inclusión Financiera para Migrantes y Fomento a la Inversión de la Propiedad Rural.

“Todos son bien intencionados”, reconoce. El problema es que hacen lo mismo: ayudar a emprender un negocio; en cambio, podrían ser más robustos y financiar toda la cadena productiva desde que empieza el proyecto hasta el producto terminado y la comercialización, exportación, etcétera.

La duplicidad de funciones, observa el director del IME, se observa en todas las áreas de atención: en lo social, educativo, salud… y hasta en el 3×1 que tiene su fase de proyectos productivos.

“Lo primero que vamos a hacer es identificar cuáles de estos programas sirven para cubrir las necesidades básicas de los migrantes y cuáles para crecer social y económicamente. Una vez reestructurados, pediremos a los consulados que usen los que fortalezcan más a la comunidad”.

No es lo mismo el perfil de los mexicanos en Boston donde hay muchos estudiantes, que en San Antonio, donde hay más empresarios o que el consulado de Los Ángeles y Chicago con comunidades organizadas políticamente.

Para estas últimas se define como “un aliado” que abogará ante el IFE y el congreso por los derechos políticos desde una credencialización para el voto en consulados, o una cédula de identidad (un proyecto federal) hasta el sufragio por internet.

Pero más allá de este arranque, Valdivia, espera una retroalimentación. Foros, conferencias y encuentros con consejeros y ex consejeros; académicos, analistas y funcionarios estatales y municipales será el ánimo del presente año que se enmarcará con un gran conmemoración en abril por el décimo aniversario. “Es tiempo de reflexionar”, dijo.