Los retos y pendientes

Economía, asunto sin resolver; pero deberá responder a quienes lo eligieron
Los retos y pendientes
El presidente Barack Obama (2i), su esposa, Michelle (i), el vicepresidente, Joe Biden (2d), y su esposa, Jill Biden (d).
Foto: EFE

El segundo período presidencial de Barack Obama llegó con más realismo de parte de los votantes, quienes lo reeligieron a pesar de no haber cumplido todas sus promesas o expectativas y de que la economía no se había recuperado del todo.

Pero ahora le toca a Obama cumplir con los temas pendientes – economía e inmigración, por ejemplo- y solidificar otros que ya inició, como la implementación de la reforma de salud que se aprobó en su primer período, para poder decir que tuvo una presidencia exitosa.

Pero el tiempo apremia. Según los expertos, los cambios más importantes o controversiales deberían ocurrir durante el primer año del segundo gobierno, o al menos durante los primeros dos años, antes de las elecciones del Congreso que se celebran a mitad de mandato, en este caso en 2014. Mientras más cerca están esos comicios, más difícil conseguir votos difíciles de legisladores que tienen miedo de perder su curul.

“El período crítico será este año, los primeros doce meses de su segundo período”, apuró el politólogo Costas Panagopoulos, de Fordhan University en Nueva York. “Después empiezan las elecciones de Congreso y luego las presidenciales de 2016”.

El propio Obama ha declarado que entre sus principales prioridades estarán solidificar la economía y reducir el déficit, inmigración y medio ambiente. Por el momento, el control de armas y el límite de la deuda se convirtieron en los temas inaugurales, pero a la larga, inmigración y posiblemente otros temas inesperados lleguen a la palestra.

En cierta forma, el segundo período de Obama debería responder a los intereses de quienes lo llevaron al triunfo, que más que en su primer período fueron los latinos, los afroamericanos, las mujeres y otras minorías, indicó Adrián Pantoja, profesor de ciencias políticas de Pitzer College, en Claremont.

“Obama será visto como el primer presidente electo a consecuencia de los cambios demográficos del país”, indicó Pantoja. “Es el presidente de la diversidad, no porque es afroamericano, tanto como por la coalición que lo eligió”.

Obama tendrá que pensar cómo recompensar a quienes lo eligieron, continuó Pantoja. “Es probable que lo que haga Obama y lo que hagan los republicanos en este período afecte mucho la lealtad política latina a largo plazo”, dijo Pantoja. “Si responde en cosas como la reforma migratoria, apoyar a la clase media, los latinos quedarán consolidados como demócratas leales por un buen tiempo. Pero si no lo hace, habrá campo para otras opciones”.

La reforma migratoria es probablemente número uno en esa área, y número dos después de la economía para un segundo período de Obama. Después de todo, Obama usó su primer período para hacerse el “duro” en inmigración, llevando un record de deportaciones y hacia el final de los cuatro años comenzó a tomar medidas como la acción diferida y la baja en presión con deportaciones (que aún no se reflejan en números), coincidieron los observadores.

Inmigración y reforma será un imperativo del segundo período de Obama, e incluso hay presión sobre los republicanos para que apoyan una reforma como método de recuperar algo del apoyo latino que han perdido en los últimos años.

Para Obama, sin embargo, la reforma es casi una necesidad, apuntó Clarissa Martínez de Castro, directora de inmigración del Concilio Nacional de la Raza.

“Hay que tomar en cuenta que sin reforma, Obama queda como el presidente que fue más duro con los inmigrantes y que deportó a más de ellos en la historia reciente”, dijo Martínez. “No creo que su intención sea quedar con esa etiqueta”.

La prioridad número uno de Obama sigue siendo la economía, según él mismo ha indicado. En cierta forma es una asignatura que quedó en suspenso tras los primeros cuatro años, aunque los indicadores han mejorado y hasta el mercado inmobiliario se está recuperando.

“Al votar por Obama sin que la economía hubiera mejorado notablemente, los votantes también dieron a Obama un mandato: las cosas tienen que ir para mejor, especialmente en el desempleo”, dijo Raphael Sonenshein, director del Instituto Pat Brown de política pública de California. “Por el momento están poniendo más atención al déficit y si pasan demasiado tiempo en eso puede ser que se pierda el impulso en el área de empleos”.

La implementación de la reforma de salud será otro tema doméstico de importancia. “Obamacare”, como lo bautizaron sus críticos, entrará totalmente en vigencia en 2014 en pleno segundo período y aunque dependerá mucho de cómo sea implementada por los gobiernos estatales, afectará como será visto el legado a largo plazo de Obama.

Un área en la que el Obama ha prometido actuar es el medio ambiente, particularmente después que la devastación del Huracán Sandy en las costas de Nueva York y Nueva Jersey trajeran de nuevo el tema a las primeras páginas.Obama lo mencionó en su primera rueda de prensa tras la reelección, e hizo énfasis en el tema ayer en su discurso inagural.

“Lo que haré en los próximos meses”, dijo el Presidente, “es conversar con científicos, ingenieros, y funcionarios para ver lo que podemos hacer a corto plazo. Quiero tener una plataforma que tenga apoyo bipartidista y que ofrezca avances en el tema”. Una plataforma que por el momento aún luce bastante general.

Otra oportunidad que podría producirse dependiendo de las circunstancias, vida y la salud de los protagonistas es que el Presidente tenga la oportunidad de nombrar a por lo menos uno, si no más jueces de la Corte Suprema de la Nación. Cuatro de los nueve jueces son mayores de 70 años, dos de los liberales y dos de los más conservadores.

“Se rumora, y nadie sabe si es verdad, que Ruth Bader Ginsburg, la jueza liberal que tiene 79 años, estaba esperando la reelección de Obama para anunciar su retiro, porque no quería hacerlo si era Romney el ganador”, dijo Jeffe. “Pero ahora habrá que ver qué pasa. Esta puede ser la oportunidad más significativa para un legado duradero. Lo es para cualquier presidente”.

Los expertos también indicaron que muchos presidentes tienen la tendencia de enfocarse en tema de política exterior durante su segundo período para dejar un legado en el mundo, indicó Bebitch Jeffe. “Durante su primer período salimos de Irak, ahora toca Afganistán. Pero hay otras posibles tensiones: Irán y la posibilidad de que tenga armas nucleares, el problema Israel-Palestina, la guerra civil en Siria y en general, inestabilidad en el Medio Oriente.

América Latina tampoco ha sido prioridad de Obama hasta ahora, como no lo fue para el Presidente Bush a pesar de sus buenas intenciones. No está claro si con John Kerry como Secretario de Estado, en vez de Hillary Clinton, haya mejor suerte. En América Latina, las relaciones con el nuevo gobierno de México, los cambios que puedan sobrevenir en Cuba y Venezuela con la posible muerte del presidente Chávez y la nueva apertura de viajes al exterior para cubanos, podrían presentar algún reto al Presidente Obama, así como más refugiados de esas regiones.

El reto de Obama a la hora de cumplir todas estas prioridades será similar a su primer período: el Senado y sobre todo la Cámara de Representantes, aún en manos de la mayoría republicana.

“El Congreso ha sido muy obstinado, y durante su primer período mostró que podría ser un obstáculo enorme para el presidente”, indicó Cristina Greer, profesora de Fordham University. “Pero también creo que el segundo período trae no sólo un Obama más confiado en sí mismo sino con más apoyo y con menos que perder, debido a que ya no volverá a reelegirse”.