El aborto, cuatro décadas después

La discusión pro y en contra continúa, mientras mujeres buscan opciones
El aborto, cuatro décadas después
"Es como decirle al grupo de Alcohólicos Anónimos que tiene que tener un letrero grande que diga dónde obtener alcohol gratis", afirman algunos
Foto: AP

En una clínica de planificación familiar, ubicada a pocas cuadras de la avenida Vermont y la calle sexta en Los Ángeles, una decena de mujeres de todas las razas, estado civil y extracto socioeconómico esperaban su turno para consultar sobre cómo terminar su embarazo.

Esta clínica es conocida como ‘centro de abortos’. Aunque ahí se ofrecen otros servicios como esterilización permanente y exámenes para detectar infecciones sexuales, la mayoría de las mujeres llegan referidas por alguna amiga, por volantes o por sus propios médicos que dejan este trabajo a las clínicas especializadas. La clínica acepta seguro médico o tarjetas de crédito. El precio promedio es de 450 dólares para quienes no tienen seguro médico.

Durante el 40 aniversario de la decisión judicial que legalizó el aborto, conocida como Roe v. Wade, la organización LifeNews publicó ayer un reporte que señalan que se han realizado más de 55 millones de abortos en el país.

Datos estadísticos de grupos pro vida indican que diariamente se realizan alrededor de 3,820 abortos a nivel nacional.

“Usted y yo sabemos que si el aborto no fuera un asunto político que se menciona en términos como ‘opción’ y ‘derecho de la mujer’ o ‘salud de la mujer’, cada persona en el país estuviera protestando. Pero el martes (22 de enero) pasará como cualquier otro día para los americanos, quienes ni si quiera pensarán en el aborto, a no ser que por casualidad vean algún reporte noticioso tendencioso sobre el aniversario”, declaró en un comunicado oficial Steve Ertelt, portavoz de LifeNews.

Algunos datos de la asociación NARAL Pro-Choice America señalan que el 87% de los condados en Estados Unidos carecen de proveedores de abortos y 33 estados tienen leyes que limitan los servicios de abortos.

En la sala de espera del ‘centro de abortos” visitada por La Opinión hay sofás y sillas acolchonadas; una televisión sintonizada permanente en un canal local que transmite noticias casi toda la mañana. Las mujeres tratan de no verse unas a otras y aunque están sentadas cerca, mantienen su distancia corporal y mental.

Cerca de la entrada del lobby había una pareja blanca. Ella era muy alta, elegante y vestía ropa de marca. No podía evitar hacer una invertida mueca con sus labios, la angustia se le reflejaba en los ojos inflamados y para ocultarla se puso sus lentes oscuros. Él trataba de mantener la calma, pero se notaba nervioso y evitaba contacto visual con todas las personas. Por momentos se escuchaba el llanto reprimido de ella, él le agarraba la mano. Después de varios minutos de espera, ella le pidió a la recepcionista cambiar la fecha del examen.

Mientras tanto, a dos asientos de distancia un grupo de tres amigas hablaban en voz suave sobre otra amiga que había entrado a las 9:30 a.m para un aborto quirúrgico y que dos horas después aún no había salido.

“Pero ¿qué más podía hacer? El novio la dejó hace cinco semanas y una semana después se enteró que estaba embarazada”, comentó una de las amigas. Otra respondió: “Yo entiendo y no sé qué hubiera hecho en su lugar. Es una decisión muy difícil. Abortar es difícil, tener al bebé es difícil, y si ella cree que eso es lo mejor para ella, yo no tengo por qué meterme”.

La tercera amiga estaba como ausente. No hablaba y se dedicaba solo a revisar su teléfono inteligente. Ellas eran latinas jóvenes de unos 20 años de edad.

La amiga salió a la sala de espera pasado el mediodía. Estaba algo desorientada y les pidió que la llevaran a su casa. Una de ellas le agarró el brazo y le preguntó si tenía hambre. Ella movió la cabeza de un lado a otro indicando que no.

Para la abogada de los ricos y famosos, Gloria Allred, el aborto es un derecho que tienen las mujeres que como ella han quedaron embarazadas a causa de una violación. Allred cuenta haber sido violada en la década de los sesenta, casi 10 años antes de que el aborto fuera legal en Estados Unidos, y tuvo que acudir a un proveedor ilegal que desapareció cuando ella tuvo complicaciones.

“Yo fui una de las mujeres que casi se mueren de una hemorragia… desarrollé una infección severa, tuve fiebre de 106 grados y tuve que ser llevada al hospital por la hemorragia y casi me muero”, dijo Allred. “Millones de mujeres en el país sufrieron horrores similares a lo que yo sufrí. Es por esto que tantas mujeres hoy están a favor de opciones y están comprometidas a mantener el aborto como una opción segura y legal”.

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