El sí de los maestros

No es tan simple evaluar alos maestros a través de las pruebas escolares

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Educación

Los maestros de Los Ángeles, integrantes del sindicato UTLA, aprobaron un acuerdo para la evaluación de los docentes que incluirán los resultados de los exámenes estandarizados de los estudiantes.

“El acuerdo (con el Distrito Escolar de Los Ángeles), asegura que los resultados de los tests no serán usados de manera excesiva, y que no serán el factor determinante o principal de la evaluación de los maestros”, señaló Diane Ravitch, profesora en la Universidad de Nueva York y una de las expertas en esta materia más reconocidas del país.

John Deasy, Superintendente de LAUSD, se mostró satisfecho con el acuerdo. Mientras Warren Fletcher, presidente de UTLA, daba gracias al cielo que los resultados de los AGT [Exámenes de Crecimiento Académico] no serán utilizados como parte de la evaluación final de los maestros

Pero no apresuremos resultados, que a este ‘felíz acuerdo’ le acompaña una sombra.

La Fundación Bill y Melinda Gates (una de las principales promotoras de las reformas educativas del país, que incluyen la aplicación de exámenes estandarizados para medir los resultados pedagógicos), reveló que los resultados de las evaluaciones estandarizadas aplicadas a los maestros “no son suficientes por sí solos” para determinar cuál es la forma de identificar y desarrollar una buena enseñanza.

El informe difundido en la página electrónica de la fundación, reconoció que este tipo de mecanismos no debe representar más de 50% del total de la evaluación docente.

Su principal conclusión, luego de realizar un estudio en 15,000 distritos escolares del país, es que la mejor manera de evaluar la eficacia de los maestros es utilizando un método de tres puntos.

Estos incluyen el mejoramiento de los resultados de exámenes estudiantiles, observaciones en el aula por varios observadores –que incluye directores, colegas y expertos–, y evaluaciones de los docentes realizadas por los propios alumnos, quienes son considerados los “jueces más confiables” sobre el desempeño de sus maestros.

Ravitch , autora del libro The death and life of the great american school system (Muerte y vida del gran sistema escolar estadunidense), publicó que las investigaciones más destacadas indican que la calidad del educador como factor representa entre 10% y 20% en la mejoría de calificaciones de los exámenes a los estudiantes.

“Los maestros son el factor más importante dentro de las escuelas. Pero las investigaciones demuestran que factores no escolares importan aun más” que ellos, escribió.

Como se ha documentado durante décadas, la pobreza y la forma en que se distribuyen los recursos a la enseñanza pública son factores mucho más importantes que los profesores en el desarrollo académico, refrendó el prominente investigador Jonathan Kozols

Ravitch, en un artículo en The Daily Beast, pronosticó que en los próximos años, los alumnos estadunidenses serán sometidos a más y más exámenes, la industria de los exámenes engordará, y la calidad de educación sufriría.

La realidad no puede ser otra.

Los exámenes estandarizados son la lanza de esta “reforma”, al emplearlos no sólo para diagnosticar el desempeño de estudiantes, sino medir la “efectividad” y el “valor agregado” de los maestros.

El estudio Gates clasificó a los maestros mediante un modelo estadístico que calcula cuánto ayudó un profesor a sus estudiantes a mejorar su rendimiento académico, por lo que una parte relevante del análisis fue entrevistar a los propios alumnos.

La investigación incluyó videos de 13,000 clases en el aula, así como entrevistas con estudiantes y directivos. El informe revela que las encuestas aplicadas a los estudiantes sobre el desempeño en el salón de clases de su profesor son las que más ayudan a mejorar su práctica docente, pues incluye mayor información sobre el impacto de sus técnicas de enseñanza y cómo hacen sentir a sus alumnos.

El 10 de septiembre del año pasado, por primera vez en 25 años, el sindicato de maestros de Chicago estalló una huelga y no fue por la disputa sobre salarios, sino contra la demanda del alcalde Rahm Emanuel de abrir más escuelas chárter, mayor evaluación y bonos de maestros con base en los resultados de estudiantes en exámenes estandarizados. Ocho días después, la huelga concluyó tras concesiones por ambos lados, pero para muchos maestros esta acción logró detener, por ahora, la imposición de la agenda empresarial.

Pero se necesitó un sindicato bien organizado para dar expresión práctica a ese descontento.