Secretaria es clave en el caso Bell

La empleada del municipio reveló cómo se inflaron los salarios en el juicio contra seis ex funcionarios del gobierno de la ciudad de Bell

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Secretaria es clave en el caso Bell
Ex funcionarios de la ciudad de Bell durante el juicio que se les sigue por actos de corrupción en los que incurrieron.
Foto: AP

El primer testigo en el juicio contra seis ex funcionarios de Bell, la secretaria municipal Rebecca Valdez, identificó ayer los reportes oficiales donde se expone cómo los acusados habrían elevado su salario de 2005 a 2008, alcanzando así un pago de 8,000 dólares al mes.

Valdez, cuyo testimonio le valió inmunidad en el caso, dijo el viernes que a petición del entonces administrador de la ciudad, Robert Rizzo, cometió diversas faltas, como proporcionar información falsa sobre los salarios de los ex gobernantes y pagar un sueldo más bajo al concejal Lorenzo Velez, el único que no enfrenta cargos por corrupción.

Velez, quien asumió el puesto a finales de 2009, obtenía un salario mensual de apenas 673 dólares, sin saber –según él- que sus colegas recibían una paga doce veces mayor, de 8,083 dólares.

“¿Alguien la instruyó para hacer eso [fijar el sueldo de Velez en el reporte]”, preguntó el fiscal Edward Miller a Valdez. “Sí”, respondió ella. “¿Quién?”, volvió a cuestionarle. “El administrador de la ciudad, Robert Rizzo”, precisó.

Al inicio del juicio, la defensa del ex alcalde de Bell, Oscar Hernández, y de los cinco ex concejales, Víctor Bello, Luis Artiga, George Mirabal, Teresa Jacobo y George Cole, aseguró que el autor intelectual del desvío de fondos públicos fue Rizzo, quien devengó un sueldo anual de un millón de dólares. Él será llevado ante la justicia a finales de este año.

Miller mostró al jurado decenas de agenda, minutas, resoluciones y reportes del gobierno de Bell para exponer que en algunas acciones no tomó partida el procurador local Edward Lee y que Valdez tomaba nota en las reuniones, registraba su duración y firmaba las notificaciones de beneficios.

En seis reportes expuestos por la Fiscalía, una equis estaba marcada en el inciso “incremento salarial”, para Jacobo, Artiga, Cole y Mirabal, pasando de 4,495 a 5,166 dólares en 2005, para después subir a 6,833 dólares, luego a 7,666 dólares y a 8,083 dólares en 2008.

Esto sumaría un cobro indebido de 1.3 millones de dólares. Pero de 2006 a 2007, el tiempo total de las reuniones en el Ayuntamiento de Bell fue de 34 minutos, con discusiones de apenas dos minutos.

Según el testimonio de Valdez, bajo el mandato de los acusados el acceso a la información oficial era limitado, colocando sólo una descripción de los temas en agenda en el mostrador de la Ciudad y proporcionándola cuando eran solicitadas formalmente por el público.

No obstante, ella declaró que en 2008 Rizzo le ordenó esconder lo que ganaban los seis ex funcionarios cuando un residente pidió información. Lo hizo, indicó, por miedo a perder un empleo por el que entonces ganaba 60,000 dólares anuales, aunque también le debía 48,000 dólares. “Me dijo: ‘tienes que dejar que alguien más maneje esa solicitud de información’”, mencionó.

En el período de los llamados “Bell-6” tampoco hubo tanto entusiasmo de los vecinos en su gobierno, contó la secretaria. De 2006 a 2008 la asistencia promedio en las reuniones era de diez personas.

El juicio, que se desarrolla en el Tribunal Superior de Los Ángeles, continuará el lunes.