La lucha de los soñadores

Avanza la posibilidad de que puedan enlistarse en las Fuerzas Armadas

Inmigración

La lucha de los soñadores, verdaderos héroes de nuestro tiempo, ha rendido y sigue rindiendo sus frutos. Estos muchachos decididos y valientes no estan dispuestos a detenerse ante nada. Esta semana se ganó otra batalla, el Departamento de Seguridad Interna aclaró un punto controvertido de la acción diferida(Daca) que va a impedir (esperemos) que ciertos Estados se nieguen a otorgar licencias de conducir a los beneficiarios de la orden administrativa que les concede a los soñadores un permiso de trabajo por dos años.

Hasta hace poco, Estados como Arizona se negaban a otorgar permisos de conducir a los beneficiarios de Daca bajo el argumento de que si bien estos jóvenes habían obtenido una suspensión de una posible deportación, todavía carecían de estatus legal, y por tanto de acuerdo a las leyes estatales no calificaban para una licencia. El nuevo memorando del Departamento de Seguridad Interna señala que durante el tiempo que dure la acción diferida los soñadores se encuentran legalmente dentro del país.

Siguiendo esta línea, ahora el movimiento inicia un nuevo esfuerzo, conseguir que con su permiso de trabajo y su número de seguro social, los soñadores sean admitidos a servir en las Fuerzas Armadas.

Bajo la premisa de que ya en el pasado, el Ejecutivo, y el Departamento de Defensa han dictado órdenes ejecutivas y memorandos internos autorizando el enlistamiento de ciudadanos extranjeros basado en un interés particular como el conocimiento de lenguas extranjeras, ahora, se podría, sin mediar la intervención del Congreso, autorizar a los soñadores a enlistarse para servir al país desde las trincheras.

Con el fin de impulsar una posible reforma en este sentido, los soñadores han establecido un portal en el internet contando sus historias y mostrando su deseo de servir al país, la dirección es http://www.letusserve.org, y en el encontramos historias como la de César Vargas, un joven que llegó con sus padres desde México a la edad de cinco años, se graduó entre los mejores estudiantes de la Escuela de Leyes en la Universidad de la ciudad de New York, y cuyo sueño desde la secundaria ha sido enlistarse en los Marines Corps.

Si alguien puede mostrar una mejor forma de demostrar el amor y la lealtad por la bandera estadounidense, que enrolarse para servir en las Fuerzas Armadas, por favor que lo haga saber.

A pesar de que la iniciativa apenas comienza, ya se oyen las voces de los conspiradores de siempre afirmando que sería un error darle acceso al servicio militar a los enemigos del Medio Oriente y a los “invasores mexicanos”.

Las encuestas señalan, sin embargo, que la legalización de los soñadores cuenta con el masivo apoyo de los estadounidenses, dudo que una medida de esta clase pudiera enfrentar mayor oposición, por lo tanto está en las manos del presidente y del secretario de Defensa facilitar el enlistamiento de los beneficiarios de la acción diferida.