Violenta explosión

Confirman 25 muertos y 101 heridos en el estallido en una torre de Pemex
Violenta explosión
Paramédicos y bomberos del sector de Tacubaya, escarban entre los escombros en busca de sobrevivientes tras la explosión que se registró en el edificio de las oficinas administrativas de Petróleos Mexicanos en la Ciudad de México.
Foto: AP

MEXICO, D.F.— La vibración que sucedió al ruido ensordecedor que se escuchó en la Torre Ejecutiva de la paraestatal Petroleos Mexicanos (Pemex) y sus dos anexos hizo creer a los casi 7,000 empleados que se trataba de un terremoto en lugar de la explosión que mató a por lo menos 14 personas y dejó heridas a un centenar.

“Unos corrían y gritaban y otros nos tapábamos la boca y los oídos”, describió la abogada Cinthia Hernández, quien observó todo porque a las 3:40 de la tarde coincidió su retorno de un almuerzo con la hecatombe del edificio B2 donde ocurrió la detonación.

“Cayeron las paredes y los techos en medio de una cortina de polvo blanco que no dejaba ver los escombros”, narró para este diario, poco después de los hechos que destrozaron el sótano, la planta baja y el mezanine y dejaron sin luz a todo el complejo.

Al cierre de la edición, las autoridades confirmaron la muerte de 25 personas y 101 heridas. El personal de rescate continuaba buscando entre los escombros personas que pudieran estar atrapadas. Los heridos fueron llevados a hospitales cercanos.

El incidente movilizó a 100 paramédicos y 400 rescatistas, policías federales y locales y a la cúpula gubernamental del país: al presidente Enrique Peña Nieto, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Mancera; a Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Energía; al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio; y al

subsecretario de Planeación y Protección Institucional, Manuel Mondragón y Kalb, entr otros.

El director general de Pemex, Emilo Lozoya Austin, dejó su su gira de trabajo en Asia y anunció su regreso inmediato.

“La prioridad en este momento es atender a los lesionados y salvaguardar la integridad física de quienes ahí laboran”, escribió a las 6:30 de la tarde Peña Nieto en su cuenta de la red social twitter minutos antes de trasladarse a las oficinas de la compañía, ubicada en la transitada avenida Marina Nacional, donde pidió “no hacer especulaciones” sobre las causas el incidente.

Advirtió, sin embargo, que en caso de haber responsables “caerá sobre ellos todo el peso de la ley”.

Pemex informó que aún se desconocen los motivos de la explosión y que su personal de rescate y seguridad apoya las averiguaciones que encabeza la Procuraduría General de la República. “Cualquier otra versión al respecto es especulación”, reafirmó.

Medios de comunicación local publicaron por la tarde en sus sitios web que el siniestro pudo ser producto de un corto circuito o de acumulación de gas.

La abogada Hernández recuerda que desde el año pasado, trabajadores del edificio B2 fueron desalojados “por sobrecalentamiento de las calderas”, según notificaron los supervisores.

Documentos de Petróleos Mexicanos divulgados ayer en televisión revelaron que en 2011 también pidió recursos para modernizar un obsoleto sistema contra incendios y detectores de humos que prevalecen en las instalaciones desde la construcción del complejo en 1982 que incluye la Torre principal de 210 metros y dos edificios anexos en 1982.

Un año antes, la paraestatal solicitó sin éxito a la Secretaría de Hacienda un presupuesto para prevenir “actos hostiles en contra de la empresa” como detectores de explosivos así como una modernización del circuito cerrado de televisión.

El domingo pasado, el presidente Peña y su homóloga brasileña Dilma Rousseff exploraban en Chile la posibilidad de una alianza entre el monopolio petrolero mexicano y Petrobras que permitiría modernizar e inyectar recursos a un cabizbajo Pemex, a pesar de la oposición de un sector nacionalista en este país.

La compañía paraestatal en México es actualmente el sustento de la administración pública del país que basa su presupuesto en el petróleo frente a una baja recaudación fiscal y otros medios de ingresos.

Cuatro helicópteros de la policía federal aterrizaron en el área para comenzar a llevar a las personas heridas. Una docena de grúas estaban moviendo vehículos en el estacionamiento de los edificios de la compañía.

Testigos describieron una explosión intensa pero breve de tan solo segundos.

Cristian Obele dijo que no escuchó ninguna alarma mientras trabajaba en el primer piso.

En las calles alrededor del edificio sede fueron cerradas para permitir la rápida evacuación y la llegada de ambulancias y vehículos de rescate.