Honran a Valenzuela
Exastro de GL ingresa al Salón de la Fama del Caribe
Valenzuela recibe la placa conmemorativa de parte de Juan Francisco Puello (izq.), alto ejecutivo de la Serie del Caribe. Crédito: <copyrite>Hermosillo </copyrite><person>FOTO CORTESÍA: El Imparcial< / person>
HERMOSILLO, México (AP). El otrora lanzador estrella de Grandes Ligas, el mexicano Fernando Valenzuela fue exaltado ayer al Salón de la Fama del Caribe junto con los peloteros Ever Magallanes, Francisco “Paquín” Estrada y Alfonso Jiménez, así como los directivos Arturo León Lerma y el fallecido Renato Vega.
Valenzuela, quien estuvo acompañado por personalidades de los Dodgers de Los Angeles así como el narrador ecuatoriano, Jaime Jarrín, miembro del Salón de la Fama del beisbol de Grandes Ligas, agradeció la distinción y recordó sus inicios en el beisbol profesional.
“Quiero agradecer a los Dodgers por acompañarme en este momento, a mis equipos en México que fueron los Mayos de Navojoa y los Águilas de Mexicali. Para mí el beisbol ha sido todo en la vida; me siento muy emocionado por este gran honor del que soy objeto”, comentó Valenzuela.
El llamado “Toro de Etchohuaquila” participó en la Serie del Caribe del año 1982 después de ganar el premio Cy Young y Novato del Año de las Grandes Ligas al servicio de los Dodgers y fue elegido en el equipo ideal del certamen caribeño.
En su primera apertura, frente a los Leones de Ponce de Puerto Rico, retiró 17 bateadores en línea antes de regalar una base por bolas y llevó un juego sin hit ni carrera hasta la octava entrada en la histórica paliza de 14-0 que México le propinó a Puerto Rico.
Valenzuela, considerado el mejor pitcher mexicano de la historia, participó en tres Series del Caribe y dejó registro de 1-0 con 1.05 de promedio de carreras limpias permitidas en 26.2 entradas lanzadas en las que apenas regaló dos bases por bolas y ponchó a 17 rivales.
Ya retirado del terreno, Valenzuela funge ahora como comentarista de los Dodgers.
El momento más emotivo de la ceremonia ocurrió cuando Francisco Estrada, quien fue campeón de la Serie del Caribe como jugador en 1976 y después ganó dos títulos más como piloto (con los Tomateros de Culiacán), subió al estrado y rompió en llanto al dedicar el momento a su esposa fallecida hace apenas ocho meses.
“No podría haber logrado todo lo que he disfrutado en mi extensa carrera si no hubiera tenido el apoyo de mi familia; es por eso que quiero dedicarle este momento a ella”, expresó el popular “Paquín”.
Ever Magallanes, quien participó en tres Series del Caribe y ganó el título en 1996 con los Tomateros de Culiacán, también ingresó al recinto de los inmortales de la pelota invernal latinoamericana.
Magallanes fue elegido a la novena ideal en la Serie del Caribe de 1997 como segunda base luego de batear de 19-10 (promedio de .526) con un cuadrangular y dos producidas.
Superó al estelarísimo boricua Roberto Alomar miembro del Salón de la Fama de Cooperstown quien jugaba entonces con Puerto Rico.
Magallanes no ganó el título de bateo, que fue para el venezolano Bob Abreu con .588 de promedio.
“Me siento en verdad pequeño al estar al lado de grandes nombres en este evento. No sé si merezca un honor tan grande, pero estoy muy agradecido con quienes votaron por mí y por todas las personas que me apoyaron en mi carrera”, comentó Magallanes.
Arturo León Lerma, exitoso directivo del beisbol mexicano y expresidente de la Liga Mexicana del Pacífico, también fue exaltado al recinto. León Lerma fue quien propuso y perfeccionó el actual modelo económico de la Serie del Caribe, el cual establece que el país sede paga los gastos de los equipos participantes y obtiene las ganancias en taquillas y derechos, modelo que permitió el fortalecimiento de la economía del torneo.
Renato Vega, quien dirigió la LMP desde el año 2000 hasta su muerte en marzo de 2009, obtuvo grandes éxitos organizando las series de 2001 en Culiacán, 2005 en Mexicali y 2009 en Mazatlán.