Una esperanza para Coachella

BHC se compromete a ayudar a los campesinos e indocumentados que carecen de atención médica
Una esperanza para Coachella
María Pérez, con su bebé de tres meses, dice que el agua que toman sus hijos sabe a cloro.
Foto: La Opinión - Patricia A. González-Portillo

MECCA.- María Pérez ha vivido en el parque de casas móviles decaídas con otros campesinos desde hace 10 años, soportando los olores fecales y aguas negras, el amoníaco y los apagones.

Cuando las temperaturas alcanzan los 120 grados en el Valle de Coachella, ella y sus tres hijos beben mucha agua – agua contaminada con arsénico.

“Sabe a cloro, pero eso es lo único que hay”, dijo esta mujer de 33 años. “Yo sólo le pido a Dios que no se enfermen. Cuando lo hacen, les doy sus tés de hierbas”.

Bienvenidos al otro California, donde las familias viven en un parque de tráilers en ruinas, con falta de acceso a recursos básicos cerca de Mecca, a unas 145 millas de Los Ángeles.

El Valle de Coachella se enorgullece de ser uno de las tierras más fértiles de California.

Sin embargo, la falta de vivienda asequible deja a trabajadores del campo, como María Pérez, viviendo en casas móviles, no reguladas y en condiciones deplorables, sin acceso a recursos esenciales como el agua potable, alimentos saludables y baratos, electricidad, transporte público y la atención médica que tanto necesitan.

La Ley de Salud a Bajo Costo, que proporciona oportunidades para la mayoría de los californianos sin seguro médico, dejará en California a un millón de residentes indocumentados como la familia Pérez – sin cobertura.

Por esta razón, California Endowment, una fundación privada de salud que otorga subsidios a organizaciones comunitarias en todo el estado, se ha comprometido a explorar vías públicas y privadas para brindar más atención a esta comunidad, que contribuye tanto a la economía y a la vida cívica. El trabajo ya comenzó en el este del Valle de Coachella, una de las 14 áreas de enfoque para la iniciativa Building Healthy Communities (Construyendo Comunidades Saludables) del California Endowment.

El objetivo del plan de 10 años es que las comunidades trabajen para mejorar su salud y para que los niños estén sanos, seguros y listos para aprender.

“Estamos tratando de ayudarles a reconocer su propio poder y hacerles participar en el desarrollo de soluciones a los problemas en su comunidad”, dijo Margarita Luna, Gerente del Programa de del California Endowment, quien supervisa la iniciativa en el este del Valle de Coachella.

“Estas personas viven cerca de basureros peligrosos, respiran pesticidas mientras que a pocas milla, hay lugares turísticos y spas como Palm Springs e Indian Wells”.

“Ni siquiera pueden acceder a frutas y verduras que pizcan, porque no pueden llegar a las tiendas para comprarlas”, dijo.

Un estudio realizado por el California Endowment mostró que entre el 36% y el 70% de los adultos en esta área carece de cobertura médica.

En 2010, el Coachella Valley Healthcare Iniciative reveló que esta región cuenta con un médico por cada 8,407 habitantes.

Eso es más de cuatro veces de las recomendacion mínima del gobierno federal de un médico por cada 2 mil personas.

Los residentes de Coachella tienen una clínica gratuita, pero queda en Indio, a unas 10 millas de donde viven los campesinos.

Otra opción es la clínica móvil del Condado de Riverside, pero incluso ésa está a unas 15 millas de distancia.

La única opción con la que cuentan es la Clínica de Salud del Pueblo, situada en Mecca.

Ahí los residentes tienen acceso a servicios médicos básicos como ginecobstetricia, planificación familiar, atención dental, vacunas, servicios de farmacia, radiología digital, transporte, entre otros.

“Los atendemos muy bien, ya sean ciudadanos o no”, dijo el doctor Randolph Gibbs, quien es bilingüe.

Luis Clemente también vive en Mecca y a menudo sufre de picazón en la garganta y ojos llorosos.

Sin embargo, mostró poco interés de la presa Salton Sea, cuyo fondo ha sido llamado por funcionarios como una gran contaminación del aire para el este del Condado de Riverside y del Valle Imperial.

Mucho menos les importa el montón de escombros arrojados cerca de su parque de casas móviles, que son residuos del terremoto devastador de Northridge de 1994.

A pesar de los obstáculos, Clemente dice estar feliz de vivir en el tráiler con su esposa y sus hijos.

“Ya la hice en Estados Unidos porque puedo enviar dinero para hacer una casita en México”, dijo. “No está nada mal”.

La iniciativa Building Healthy Communities de Coachella del California Endowment está trabajando en los siguientes puntos para que la salud sea más accesible:

• Aumentar el número de visitas a la clínica móvil en la región.

• Extender las horas de servicio de esta clínica para permitir la asistencia de los campesinos y otras personas que trabajan durante los horarios que están abiertos y para quienes no tienen beneficios pagados de enfermedad.

• Localizar servicios de ambulancia en más comunidades en esa región.

• Expandir las rutas de transporte público para crear acceso a las instalaciones del condado de salud para los residentes vivan más lejos.

• Desarrollar iniciativas nuevas escolares de salud o ampliar las ya existentes.

• Ampliar los modelos integrales de salud domiciliaria, como el de las promotoras de salud.

• Esto incluye la prevención primaria, secundaria y terciaria, la rehabilitación y los cuidados paliativos (mejorar la calidad de vida de los enfermos en fase terminal).

• Petición a la población para crear iniciativas locales que mejoren la salud mediante la creación de fondos de bonos para los servicios necesarios.

• Asegurarse de que todos los residentes se enteren de los cambios a su seguro de salud disponible a través de Obamacare.

• Acceso a fondos federales para los centros médicos comunitarios.

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