La inversion genera empleos

La reparación gubernamental de de infraestructura genera empleos

Burbujasl

¡ Y yo que le iba a San Francisco! No pretendo escribir una crónica deportiva, es solo mi impresión personal de ese evento llamado “Superbowl”. Los del bello puerto despertaron, como algunos políticos, demasiado tarde para tener éxito.

Tras un inicio fatal, un gran show en el descanso del medio tiempo, una suspensión de casi media hora por una falla eléctrica, jugaron un buen ultimo cuarto y… casi ganaron… ese “casi” que nos persigue…

Todo el espectáculo fue constantemente interrumpido por una interminable feria de comerciales, muy buenos algunos, pero demasiados para digerirlos.

Los minutos “intercomerciales” fueron de juego… o sea comparativamente bien pocos.

Uno tiende a olvidar que el Superbowl es un inmenso negocio; el que uno tenga que soportar tantos comerciales es parte de lo mismo. Y después de este sintético relato de la versión moderna del “pan y circo”, vuelvo a intentar tratar alguno de los problemas importantes del país.

Para entrar en materia, un comentario sobre los dos partidos políticos.

Creo que ambos requieren una modernización; más el Partido Republicano que necesita una reorientación de su política para desradicalizarla y así captar un mayor porcentaje del creciente voto latino.

Creo que le convendría bajar la retórica agresiva de su Tea Party, cuyo discurso esta fuera de época y reducir su destructiva publicidad. No pretendo sugerir que renuncien a sus principios sino que los modernicen y flexibilicen.

Algo de esto tiene que hacer también en el Partido Demócrata… que en varias de sus posiciones políticas sigue viviendo en el siglo pasado.

A mi criterio, cinco de los grandes problemas actuales son sociales: Empleo, educación, migración, salud y control de armas. Entre otros están: Los anticuados sistemas fiscales y el endeudamiento de los gobiernos a todo nivel y la política internacional de este gran imperio democrático que —para decirlo a la mexicana— pretendemos ser el costosísimo “ajonjolí de todos los moles”.

Los políticos tienen un terror casi bíblico de aceptar la necesidad de un ajuste de impuestos y en su lugar pretenden reducir, o eliminar, servicios a las clases más necesitadas.

Me dedicaré hoy a hablar solo de uno de nuestros problemas: El desempleo.

En un país en que el dinero es más importante que las personas, no tener empleo, carecer de ingresos o estar atenido solo a la ayuda del estado, es terrible.

El desempleo se ha ido reduciendo lentamente aunque dista aun mucho del 5% que podría considerarse casi como ocupación plena. Los porcentajes actuales del 7.8% muestran solo una cara del problema del paro.

En los últimos dos años sí ha bajado el desempleo. Hay más trabajos pero los niveles de salarios han caído y muchos empleos de alta compensación han desaparecido del mercado de trabajo.

La explicación es simple: La crisis generalmente hace que los ingresos de las empresas bajen. Esto, para sobrevivir, las obliga a reducir el costo de operación, para que —a menor ingreso— sus resultados sean aceptables. Para eso pueden tomar varias medidas: Reducir el número de empleados, pagar sueldos menores y/o eliminar los trabajos no productivos, así como automatizar la mayor cantidad posible de pasos.

El resultado puede ser una empresa más eficiente.

De volver a subir las ventas es probable que esa empresa no necesite el mismo número de empleados ni pagar los mismos salarios que antes de la crisis. Como ya dije, es más eficiente ahora que antes.

Otra medida que muchas de las grandes empresas han tomado es irse al exterior y producir en países donde pagan salarios mas bajos que los de los Estados Unidos.

Con ello mantienen sus utilidades altas, pero reducen la posibilidad de recuperación económica del país, que necesita más empleos para que sus habitantes tengan recursos para consumir y que, al hacerlo, mejoren la economía.

Suena terriblemente consumista y tristemente lo es…

Un posible camino a una mejoría es aumentar rápidamente la inversión pública en obras de infraestructuras y mantenimiento que ocupen un gran número de trabajadores.

Esas inversiones, con su creación de empleos, todos en distintas partes del país acelerarían la recuperación económica.

¿Y de dónde saldrían los recursos para hacer eso?

En parte aumentado el nivel de endeudamiento del Estado y en parte en ahorros por gastos inútiles. Pero cuidado: Hay medidas de ahorro absurdas, cuando menos en Texas, donde vivo.

Rick Perry, el gobernador cuya calificación pública está cayendo, anunció que solo hay recursos para sostener el nivel de gastos del Estado hasta el 31 de marzo y por ello reduce los recursos para Medicaid al tiempo que se negó a aceptar los miles de millones de ayuda que le ofreció el gobierno federal. Además redujo el apoyo económico para las universidades y la educación en general.

¿Cuantos empleos se van a perder con esas medidas?

Que importa…