No a la violencia doméstica

El Senado debe aprobar esta semana la ley VAWA
No a la violencia doméstica

La Ley contra la Violencia a la Mujer (VAWA) ha demostrado ser una manera eficiente para financiar una red de servicios que reduce la violencia doméstica. No obstante, pese al impacto positivo de la ley, y de su necesidad, la reautorización enfrenta escollos ideológicos.

La buena noticia es que el Senado ya tiene un proyecto bipartidista a punto de aprobar la próxima semana, aunque el precio para este acuerdo fue sacrificar la ampliación del número de visas a otorgarse a las víctimas de violencia doméstica. No hay que olvidar en el futuro cercano que, según el senador Patrick Leahy (D-VT), esta propuesta reaparecerá en la reforma migratoria.

Este es el único cambio realizado al proyecto que en la sesión legislativa pasada, quedó frustrado ante la oposición republicana a ampliar el alcance de la ley para cubrir gays, lesbianas inmigrantes y nativo americanos.

La modificación ayudó a que algunos republicanos apoyaran la medida, pero no ayudó a que un puñado de senadores afines al Tea Party, como Marco Rubio de Florida y Ted Cruz de Texas, se opusieron siquiera a que se debata la reautorización de la ley vencida en 2010.

Este rechazo ultra-conservador seguramente se va multiplicar en la Cámara de Representantes. Allí las críticas al VAWA van desde cuestionar su efectividad hasta denunciarla como una promoción de una agenda feminista y homosexual que está volcada contra el hombre. Esta es otra de las barreras ideológicas a las que ya nos tiene acostumbrados la Cámara de Representantes.

Prácticamente la única esperanza para la reautorización en el Congreso está en la reflexión post electoral republicana y que reconozca la necesidad real de ganar el voto femenino, como lo ha aceptado en torno al voto latino. VAWA es una de las leyes indicadas para este propósito, como lo es la reforma migratoria para los hispanos.

Durante 15 años la ley VAWA ayudó a reducir la violencia de pareja en 67% y su línea telefónica de emergencia atendió más de tres millones de llamadas de gente en situación de violencia doméstica. Por ahora, y como inicio, es urgente que la semana próxima el Senado reautorice la ley.