Sábado sin servicio postal

Se deben considerar otras maneras de ahorrar plata además de reducir servicios

La decisión de la Oficina de Correos de suspender el servicio sabatino —a partir de agosto— para el correo de primera clase es una alternativa considerada desde hace mucho tiempo para detener la hemorragia de dinero ante la falta de atención del Congreso.

El correo se ha visto perjudicado por los cambios de tecnología, ya sea por el uso de internet en las comunicaciones como por la falta de programas de distribución que le permitan competir con sus rivales UPS y FedEx.

Al mismo tiempo, las pérdidas anuales han superado los 15,000 millones de dólares, siendo cerca de 11,000 millones en obligaciones de pensión y de beneficios de salud para sus jubilados. Es más, el 80% de los costos están ligados al personal.

La propuesta de recortar un día de servicio —aunque seguirán repartiendo paquetes los sábados— supuestamente reducirá gastos. Pero la Comisión Regulatoria Postal señaló en un reporte de 2011 que están inflados en 1,400 millones de dólares los ahorros estimados en un total de 2,000 millones, que resultarían de reducir a cinco días el servicio de correo de primera clase. Es más, hay quienes afirman que la eliminación de un día de servicio representará una pérdida de ingresos mayor de lo que se ahorrará.

En el Senado se han realizado esfuerzos para hacer una reforma del servicio postal con el fin de que funcione de una manera más eficaz, con reajuste de personal. Sin embargo, la medida murió en la Cámara de Representantes sin crear otras alternativas al problema que enfrenta el correo.

Esta falta de acción del Congreso es muy problemática porque es el legislativo quien debe regular al correo y la decisión unilateral de su director de reducir los días de servicio, puede rondar en la ilegalidad.

Los sondeos de opinión muestran que una mayoría de estadounidenses están a favor de reducir un día de servicio. No obstante, esta no es cuestión de popularidad sino de un compromiso federal e histórico de seis días de entrega de correo. Hay gente, como el retirado que espera una receta médica, que depende de ese servicio.

Es necesario buscar maneras para ahorrar dinero, desgraciadamente siempre se recurre al sacrificio del usuario como única alternativa.