Tome unos traguitos de ‘dieta’

Tome unos traguitos de ‘dieta’
No todos los tragos representan el mismo pecado: hay algunos peores que otros.
Foto: AgenciaReforma

MÉXICO, D.F.— Vodka, ron, cerveza y demás bebidas alcohólicas son una de las mayores tentaciones para un régimen de control de peso.

Sin embargo, no todos los tragos representan el mismo pecado: definitivamente hay algunos mucho peores que otros.

De acuerdo con Debby Blachman, ingeniero en alimentos, a pesar de que al inicio de una dieta restrictiva la recomendación es evitar todas las bebidas alcohólicas, existen algunos consejos que permiten consumirlas capoteando algunas calorías.

“La recomendación es beber sólo cuando se está cercano al peso ideal o al objetivo de pérdida de peso. Únicamente vino o destilados y nunca licores, pues contienen mucha azúcar”, detalló.

“Es importante limitar el consumo a una o dos porciones por semana y evitar excesos. También es fundamental tomar estas bebidas siempre sin refresco; por ejemplo, se puede beber un caballito de tequila que no esté mezclado con jugos que incrementen su valor calórico”, añadió.

En dietas para mujeres adultas el consumo máximo sugerido es de una bebida alcohólica por día, ya sean vinos (150 mililitros), destilados (44 mililitros) o cerveza (350 mililitros); para hombres son dos.

La cantidad de alcohol que puede beberse en una dieta de control de peso también depende mucho de las costumbres de cada individuo. Por ejemplo, “alguien que bebía 15 copas de alcohol a la semana y disminuyó su consumo a sólo dos, por supuesto tendrá diferencias notables en su consumo de calorías”, puntualizó Blachman.

Además de mantener el control en las porciones, el gran secreto a la hora de tomar vodka, tequila, whisky o ron son los mezcladores: jarabes, endulzantes, jugos y pulpas frutales incrementan las calorías considerablemente.