Autoridades confirman que Dorner murió

Las autoridades confirmaron que el cuerpo hallado entre los escombros carbonizados de la cabaña de San Bernardino es el del expolicía Christopher Dorner
Autoridades confirman que Dorner murió
La cacería del expolicia Christopher Dorner alcanzó cuatro estados y alerta en frontera mexicana.
Foto: Archivo / AP

Los oficiales lograron identificar los restos utilizando los récords dentales del fugitivo. De esta manera culminó la intensa cacería que comenzó el miércoles pasado, cuando las autoridades hicieron la conexión entre el doble homicidio de Irvine y el manifiesto publicado por Dorner, dos semanas atrás.

La cacería de Dorner, que se había extendido a Las Vegas, San Diego y Tijuana, se concentró en las montañas de Big Bear, luego de que las autoridades encontraran en la zona su camioneta quemada y abandonada. Aparentemente, Dorner estuvo escondido todos estos días en la región, a poca distancia del centro de comando de policía.

“Ahora que la búsqueda de Christopher Dorner ha concluído, evaluaremos el tema de la recompensa”, declaró el Alcalde Antonio Villaraigosa”. Más de 20 jurisdicciones y entidades están involucradas en la recompensa, y determinarán de manera colectiva quienes califican para ella. Esperemos que la recompensa sea distribuida siguiendo las reglas y procedimientos de cada entidad”, agregó.

El vocero del LAPD, Comodoro Andrew Smith Ayer, relató que el martes, alrededor de las 12:20 p.m., las autoridades recibieron un reporte de un auto robado en Club View Drive, cerca de donde habían encontrado la camioneta Nissan de Dorner. La descripción de la persona que había robado el vehículo coincidía con la del fugitivo. El supuesto expolicía estuvo escondido en una cabaña de la región durante cinco días. Cuando los dueños de la propiedad, Karen y Jim Reynolds llegaron a la casa se sorprendieron al ver que el fugitivo estaba en el lugar. Dorner los ató y al cabo de 15 minutos dejó la cabaña, llevándose el auto. Karen Reynolds logró llamar a la policía y les avisó del paradero del fugitivo.

Dorner terminó atrincherándose en una cabaña cercana desde donde se inició el tiroteo entre el fugitivo y los equipos de Armas y Tácticas Especiales SWAT. Durante el enfrentamiento, el oficial Jeremiah MacKey, de 35 años y padre de dos niños pequeños, perdió la vida. El oficial Alex Collins fue seriamente herido, aunque su vida no corre peligro.

“Los oficiales de San Bernardino son los verdaderos héroes. Estoy orgulloso de ser parte de este departamento”, declaró MacMahon.

Durante el tiroteo, los oficiales rompieron las ventanas de la casa, lanzaron gases lacrimógenos incendiarios y demolieron las paredes de la cabaña. En ese momento, escucharon un disparo y la cabaña comenzó a incendiarse. Una vez que cedió el calor de las llamas y los oficiales pudieron entrar al lugar, descubrieron el cuerpo, cuya identidad no se había confirmado hasta este momento.

El miércoles por la mañana, el teniente Andy Neiman, vocero del LAPD, indicó en rueda de prensa que continuarían la investigación sobre el sospechoso, pero que las operaciones del LAPD habían vuelto a su estado normal desde el martes por la noche, y que habían cancelando la alerta táctica.

“Muchas de las pistas que recibimos, son acerca de los homicidios supuestamente cometidos por Dorner”, señaló. La Fuerza Especial continuará las investigaciones, hasta cerrar el caso. “Todavía hay mucho trabajo por hacer”.

“Esto no es una celebración”, aclaró Neiman refiriéndose a los eventos del día del martes, y ofreció sus condolencias a los oficiales del Sheriff de San Bernardino.

El vocero aseguró que el departamento continuará con la revisión del caso que terminó con el despido de Dorner y prefirió no comentar sobre los alegatos de injusticia y racismo dentro del LAPD que fueron publicados en el manifiesto.

Neiman también dijo que el departamento aun no tenía un estimado del costo de la intensa cacería de la última semana que insumió cientos de horas extras de oficiales del LAPD.

“Es la primera vez en la historia del LAPD que ocurre algo así”, opinó Neiman. “El LAPD tiene muchas lecciones que aprender”.

La cacería de Dorner comenzó el miércoles pasado, cuando las autoridades encontraron una conexión entre el doble homicido del domingo pasado en Irvine y el manifiesto que el expolicía publicó en la internet dos semanas atrás. En él, Dorner prometía vengarse del LAPD por supuestamente haberlo despedido de manera injusta. Monica Quan, una de las dos primeras víctimas, era la hija de Randal Quan, el capitán retirado que representó a Dorner en el panel del LAPD que determinó su despido.

Dorner fue despedido del LAPD por acusar a Teresa Evans, la oficial que lo estaba entrenando, de patear en la cara y el hombro a un hombre con historia de problemas mentales. Un panel compuesto por dos capitanes del LAPD y un abogado de defensa criminal que investigó el caso determinó que Dorner había inventado la historia y lo acusó de falso testimonio. Dorner luego presentó una demanda al LAPD por despido injustificado pero perdió el juicio y la apelación.