Desperdicio ‘merengue’

CR7 da empate al Real ante Man-Utd.; definen en Old Trafford
Desperdicio ‘merengue’
Cristiano Ronaldo, aunque salvó a su equipo, luce desolado porque sabe que la vuelta en casa de los 'diablos rojos' será muy complicada.
Foto: AP

MADRID, España (EFE/AP).— Un templo del futbol como Old Trafford decidirá una eliminatoria repleta de igualdad que dejó en su primer capítulo un bello duelo de futbol entre un Real Madrid amparado en Cristiano Ronaldo, ante un Manchester United que se adelantó gracias a Welbeck y dejó al equipo de José Mourinho en el alambre (1-1).

Se vistió de gala el Santiago Bernabéu para vivir una de esas noches mágicas europeas que han dado forma a la leyenda blanca.

Todos estaban conscientes de que el partido, más que de octavos, era una final. Todo lo que no sea avanzar a cuartos será un estrepitoso fracaso que dejará la temporada finiquitada con muchos meses por delante. Los primeros que lo saben son los jugadores, que demostraron que a la hora de la verdad la motivación mueve montañas.

El castigo a la fase de grupos fue un cruce de altos vuelos que llega a destiempo.

Un Manchester United tan rígido en un sistema como poderoso en ataque que apeló a la figura de David De Gea para no acabar rendido ante el poderío de Cristiano Ronaldo.

Comenzó perdonando el Real. Empujado por un ambiente de gala Khedira disparó fuera la primera, y De Gea dejó la parada de la noche rozando con el guante un disparo de Coentrao que repelió el poste.

Fue eléctrico el choque desde el inicio. Sin tiempo para respirar. Intercambio de golpes y un flanco por explotar en la defensa inglesa. Rafael perdió los dos primeros pulsos con Cristiano y fue un flan el resto del partido. Son días en los que las ocasiones de gol marcan tu destino.

El Real perdonó en sus llegadas y fue castigado con dureza cuando era superior.

Un saque de esquina de Rooney lo remató a la red Welbeck a los 20 minutos, elevándose entre la salida indecisa de Diego y la pasividad de Ramos. El golpe menos deseado en Europa. Un gol en tu casa en una eliminatoria que se decidirá por detalles.

No había tiempo para lamentaciones. Debían responder con rapidez los merengues, y lo hicieron con la electricidad de Di María.

No se cansó de rematarle a De Gea, siempre seguro ante el argentino. El asedio blanco no tenía premio hasta que apareció Cristiano. Fabricaba sus disparos sin necesidad de juego en equipo y, cuando lo tuvo, marcó.

Se elevó Cristiano y detuvo el tiempo en el aire. Como en la final de Copa de Mestalla. Su poderoso salto mandó a la red con un cabezazo el centro de Di María. Mismos protagonistas. Mismo resultado. De Gea no pudo hacer nada en su estirada.

“Ha sido un partido muy disputado, Manchester es un equipo sólido en defensa”, comentó Cristiano. “Queríamos [marcar goles], pero no concretamos. Está todo abierto, vamos a Old Trafford y tenemos la posibilidad de hacer goles allí”.

Con el gol, Alex Ferguson reservó la valentía para la vuelta en Old Trafford.

Retrasó metros a un equipo que le cuesta defender. Se agarró al oportunismo de Welbeck en ataque, presente en todas las jugadas, y el peligro que genera Van Persie con su sola presencia.

El equipo blanco rescató en el primer acto su mejor futbol, pero no pudo exhibir su arma más potente, el contraataque. En una sola ocasión apareció y Ozil se plantó solo. El balón le cayó a su pierna menos buena, y con la derecha se topó con De Gea.

Rooney, fundido en tareas defensivas, no apareció. Welbeck, ahora de nueve, y Van Persie se bastaron. En el otro bando ni Benzema primero, ni Higuaín después, aparecieron. Sin un “9” matador todo fue más difícil.

El Real Madrid tendrá que repetir proeza en Old Trafford, instalado en el alambre con la Liga perdida y la Liga de Campeones y la Copa del Rey pendiente de dos partidos de vuelta tras un empate a uno en el Santiago Bernabéu.