Endiablado debut

El Toluca consigue un valioso triunfo de visitante en La Bombonera del Boca Juniors
Endiablado debut
Jugadores del Toluca celebran su gran victoria de ayer mientras los 'xeneizes' se muestran incrédulos.
Foto: AP

BUENOS AIRES, Argentina.— El Diablo se le apareció al Boca Juniors en La Bombonera, donde el Toluca sorprendió ayer al derrotar al equipo local por 1-2 en el debut de ambos clubes en el Grupo 1 de la Copa Libertadores 2013, y dejó mudos a los hinchas de los “xeneizes” en las gradas.

El conjunto mexicano, disciplinado tácticamente, luchador y equilibrado, se llevó por delante el poderío y la tradición de la formación más popular de Argentina, en su patio y ante una afición impactada por la forma en que los Diablos Rojos resolvieron el resultado en la segunda parte.

El uruguayo Santiago Silva, al minuto 23, de pena máxima , abrió el marcador para el Boca, pero después anotaron los goles de la victoria visitante Carlos Esquivel (59′) y el paraguayo Édgar Benítez (72′).

La sorpresa y la amargura auriazul contrastó en el segundo tiempo con el empeño y la frescura de un equipo para buscar la victoria, lo cual consiguió con un tanto demoledor del “Pájaro” Benítez, con una “vaselina” de antología.

El equipo boquense intentó adueñarse del juego desde el comienzo, pero el Toluca lo presionó en la mitad del campo, redujo al mínimo sus espacios y evitó que los mediocampistas locales se proyectaran con el balón o le dieran un destino claro en ataque.

Antonio Naelson “Sinha” se convirtió rápidamente en el eje del conjunto dirigido por Enrique el “Ojitos” Meza, y en el principal factor de equilibrio entre ambas fuerzas, aunque los mexicanos solo se aproximaron esporádicamente al área del Boca Juniors.

El partido se cerró, no ofrecía alternativas de interés cerca de los porteros Agustín Orión y Alfredo Talavera, hasta que a los 22 minutos el defensa escarlata Diego Novaretti cometió una falta sobre el delantero boquense Lautaro Acosta para que viniera el uruguayo Santiago Silva a abrir el marcador, de penalti, a los 23′.

Al Boca le costaba hacerse del dominio del partido y el Toluca no daba un solo balón por perdido, actitud ésta que complicó a los dirigidos por Carlos Bianchi, por momentos atosigados en la zona central.

El panameño Tejada, a los 30′, tuvo en sus pies la jugada de ataque más profunda del equipo visitante hasta ese momento, cuando recibió una asistencia dentro del área y remató incómodo frente a Orión, que se hizo de la pelota de manera providencial.

Cinco minutos después, Talavera salvó la meta del Toluca al tapar un violento remate de Juan Manuel Martínez, en una jugada que había dejado desairada a la defensa azteca, que fue superada por un pelotazo largo, recurso elegido por el Boca Juniors ante la imposibilidad de progresar con el balón dominado.

Debido a ello, el lateral Clemente Rodríguez probó con un remate de media distancia al comenzar la segunda parte, pero el meta Talavera otra vez neutralizó el peligro.

En una jugada veloz que sorprendió a la defensa boquense, Édgar Benitez superó a Christian Cellay y se internó en el área, donde fue derribado por Matías Caruzzo, pero el defectuoso remate del penalti por parte de Carlos Rodríguez fue detenido sin problemas por Orión a los 52 minutos.

No obstante, el Toluca igualó a través de Esquivel en la primera jugada que protagonizó tras sustituir a Flavio Santos, al aprovechar un adelantamiento de la línea de zagueros argentinos, y marcó con un violento remate a los 59′.

El partido ganó en intensidad. El Boca quiso llevarse por delante a la formación mexicana, que dejó de tener la pelota en su poder, pero el equipo de Bianchi hacía agua y quedaba expuesto a cualquier sorpresa, como la que provocó el brasileño “Sinha”, el mejor jugador del campo.

Una asistencia suya dejó solo en la entrada del área al paraguayo Benítez, quien ensayó una “vaselina” con la zurda de alta precisión sobre el portero Orión a los 72 minutos.

Fue un premio a un equipo de carácter, a su entrenador, Enrique Meza, y la disciplina táctica del conjunto.

Sobre el final del encuentro, el boquense Viatri estrelló el balón en un palo y el esfuerzo de su equipo resultó infructuoso en su objetivo de alcanzar el empate.