‘No fue intencional el incendio de la cabaña’

Autoridades dicen que el operativo contra Dorner ha concluído
‘No fue intencional el incendio de la cabaña’

“La cacería de Dorner ha llegado a su fin”, declaró ayer el teniente John MacMahon del Departamento del Sheriff del Condado de San Bernardino, pero no confirmó que el cuerpo hallado en los escombros de la cabaña de Angelus Oak, San Bernardino, sea el del expolicía Christopher Dorner.

“No puedo confirmar que se trate del cuerpo de Dorner, pero su comportamiento parece indicarlo”, indicó MacMahon, en rueda de prensa. El teniente dijo que el departamento revelará más detalles una vez finalizada la investigación.

Durante la misma conferencia, el oficial Steve Kovensky dijo que la casa donde supuestamente estuvo escondido Dorner estaba desocupada el jueves pasado. Kovensky aseguró que habían revisado las cabañas una por una, revisando si las puertas habían sido forzadas.

“Si la cerradura no había sido violada, pasábamos a la próxima”, explicó. Sin embargo, vecinos de la zona, expresaron su ansiedad y su temor e indicaron a la estación de televisión KTLA que nadie había golpeado a sus puertas.

MacMahon admitió que los oficiales habían tirado gas pirotécnico dentro de la cabaña, pero dijo que no la habían quemado a propósito.

Por otro lado, ayer se supo que el fugitivo estuvo escondido durante cinco días en un condominio antes de tomar como rehenes a la pareja propietaria de la casa, según narraron el miércoles por la noche.

Dorner ató a los esposos con bolsas de plástico, les colocó pequeñas toallas en sus bocas y les cubrió las cabezas con almohadas, dijeron los propietarios.

“Pensé que realmente iba a ser nuestro fin”, dijo Karen Reynolds, junto a su esposo Jim Reynolds, quienes ofrecieron detalles concretos de los 15 minutos que estuvieron frente al hombre más buscado en el sur de California en décadas. Inicialmente las autoridades habían dicho que Dornen había mantenido como rehenes a dos trabajadores domésticos.

El vocero del LAPD, el comandante Andrew Smith, relató que el martes, alrededor de las 12:20 p.m., las autoridades recibieron un reporte de un auto robado en Club View Drive, cerca de donde habían encontrado la camioneta Nissan de Dorner. La descripción de la persona que había robado el vehículo coincidía con la del fugitivo. El supuesto expolicía se escondió en una cabaña, ató a dos mujeres que hacían la limpieza del lugar y se llevó su auto. Una de las mujeres logró desatarse y llamó a la policía. Oficiales del Departamento de Pesca y Vida Salvaje divisaron el vehículo robado y llamaron para pedir refuerzos. Dorner chocó el vehículo y continuó a pie.

Momentos después, el fugitivo detuvo una camioneta en Glass Road. Rick Heltebrake, conductor del vehículo contó que un hombre que coincidía con la descripción de Dorner le dijo que se bajara del vehículo y le permitió que se llevara su perro dálmata que viajaba con él.

El fugitivo terminó atrincherándose en una cabaña, en Angelus Oak, San Bernardino, desde donde se inició el tiroteo entre Dorner y los equipos SWAT. Durante el enfrentamiento, el oficial Jeremiah MacKey, de 35 años y padre de dos niños pequeños, perdió la vida. El oficial Alex Collins fue seriamente herido, aunque su vida no corre peligro.

“Los oficiales de San Bernardino son los verdaderos héroes. Estoy orgulloso de ser parte de este departamento”, declaró MacMahon.

Durante el tiroteo, los oficiales rompieron las ventanas de la casa, lanzaron gases lacrimógenos incendiarios y demolieron las paredes de la cabaña. En ese momento, escucharon un disparo y la cabaña comenzó a incendiarse. Una vez que cedió el calor de las llamas y los oficiales pudieron entrar descubrieron el cuerpo.

Cynthia Bachman, vocera del Departamento del Sheriff de San Bernardino indicó que tenían motivos para creer que se trataba de Dorner. A un lado del cuerpo, en el sotano de la casa, las autoridades encontraron una licencia para conducir con el nombre de Dorner y otros objetos personales.

El miércoles, el teniente Andy Neiman, vocero del LAPD, indicó que continuaba la investigación, pero que las operaciones del LAPD habían vuelto a su estado normal.