Acceso a la información

El acceso de los ciudadanos a la información sobre el gobierno es una herramienta necesaria en una democracia. Ayuda a conocer lo que está ocurriendo y como están actuando tanto sus representadantes como la burocracia gubernamental.

Por eso nos preocupa mucho que en El Salvador el parlamento tome medidas apresuradas y en la madrugada del día para restringir el acceso del público a la información.

En concreto el viernes pasado los diputados del FMLN, Gana y PCN desarmaron el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIPI) al aguar la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP). La ley original le daba al ciudadano la opción de apelar al Instituto cuando considere que una entidad pública le oculte información alegando que es reservada. Si el IAIPI considera que esa información merece ser pública, ordena a la agencia gubernamental a desclasificarla.

La reforma de la ley le quita el poder al Instituto de resolver el conflicto sobre información entre el ciudadano y el gobierno para “recomendar” en vez de “ordenar” y facilita que una mayor cantidad de información pueda ser considerada “reservada”.

Desde el primer momento el IAIPI tuvo problemas, desde su financiamiento hasta la designación de sus integrantes. Sin embargo, la acción de la Asamblea Legislativa es un golpe mortal al espíritu de transparencia de la ley.

El FMLN durante muchos años abogó por el acceso a la información durante los gobierno de ARENA y respaldó las bases del LAIPI. El cambio de actitud ahora que es oficialismo, es una miopía política porque mañana pueden regresar a la oposición y ser ellos los que vean restringido su acceso a la información. Así es como funciona en una democracia.

Es esperanzador que el presidente Mauricio Funes haya puesto alguna distancia a esta reforma al LAIPI, a pesar de haberse aseverado que cuenta con el visto bueno del Ejecutivo.

El veto presidencial a la restricción de acceso a la información pública es la acción correcta para la democracia salvadoreña.