Matan a joven en Chicago

En ese momento, su hermana escuchaba a Obama sobre el control de armas

CHICAGO, Illinois (AP).— Una mujer de la ciudad de Chicago, de 18 años de edad, fue muerta el mismo día en que su hermana se sentó en el escenario detrás del presidente Barack Obama, para escucharlo atentamente en un discurso que promovía una legislación sobre el control de armas.

Janay Mcfarlane recibió un disparo en la cabeza alrededor de las 11:30 de la noche del viernes, en el norte de Chicago, dijo Thomas Rudd, el funcionario forense del condado de Lake County, al diario Chicago Sun-Times. Mcfarlane era madre de un niño de 3 meses y estaba en el suburbio de Chicago visitando a unos amigos y a sus familiares.

La policía local dijo que dos personas están siendo interrogadas en conexión con la muerte de Mcfarlane, aunque aún nadie ha sido oficialmente acusado de haberle disparado.

“Sentí, literalmente, como si alguien me arrancara una parte del corazón”, dijo Angela Blakely, madre de la joven Mcfarlane.

Blakely dijo que la bala que mató a Mcfarlane estaba dirigida a un amigo.

Horas antes, la hermana de Mcfarlane, de 14 años de edad, se sentó un metro atrás de Obama en la Academia Hyde Park, donde el Presidente habló sobre la violencia generada por las armas de fuego y rindió tributo a Hadiya Pendleton, una estudiante de 15 años que murió por un disparo en un parque de South Side. La policía dijo que se había tratado de un error de identidad, y dos personas fueron encausadas.

La muerte de Pendleton fue uno de los más de 40 homicidios registrados en Chicago durante enero, el mes con más muertes en la ciudad en más de una década. Pendleton, bastonera en una banda de música, se presentó durante la inauguración de Obama en Washington y el asesinato ocurrió a kilómetro y medio (una milla) de la casa del Presidente en Chicago.

Blakely dijo al periódico que Janay Mcfarlane quedó muy afectada por la muerte de Pendleton.

“Ella decía luego de la muerte de Hadiya Pendleton: ‘Mamá, eso es muy triste'”, dijo Blakely. “Siempre se conmovía con cualquier joven muerto. Se conmovía por las madres que no podían estar con sus bebés porque hubieran muerto”.

Mcfarlane se habría graduado en unos meses, dijo Blakely, y quería estudiar artes culinarias.

“Yo sólo intento entenderlo… saber que mi hija no estará en casa nunca más”, explicó Blakely.