A sangre fría mata a tres

Hombre de 20 años deja tras de si estela de violencia antes de morir

A sangre fría mata a tres
John Strain de la Policía de Tustin muestra el retrato de Ali Syed, el supuesto responsable de tres asesinatos.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

La tranquila comunidad de Ladera Ranch, en el condado de Orange, amaneció ayer en medio de disparos. Alrededor de las 4:45 a.m., oficiales del Departamento del Sheriff del condado de Orange respondieron a un llamado de 911. Los residentes de la casa ubicada en el 5 de Read Leaf Lane reportaron haber oído tiros dentro de su hogar. Al llegar al lugar, los oficiales encontraron el cuerpo sin vida de una mujer de aproximadamente 20 años que había recibido múltiples disparos.

Por motivos que aún se desconocen, Ali Syed, soltero de 20 años que vivía con sus padres en dicha residencia, disparó varias veces a la víctima. Al oir los disparos, los padres de Syed y otras personas que se encontraban en la casa, incluyendo niños, salieron de la residencia y nadie más resultó herido, indicó en rueda de prensa Jim Amormino, vocero del Departamento del Sheriff del condado de Orange.

Amormino dijo que aún desconocían la relación que tenía la víctima con el joven que la mató.

A diferencia de otros asesinatos, en esta ocasión la escena del crimen se extendió por las ciudades de Tustin y Orange y un nmero indeterminado de personas fueron atacadas, pero no resultaron heridas.

Syed escapó en el SUV negro de sus padres, que aparentemente tenía una de las ruedas dañadas, y entró a la autopista 5. Alrededor de las 5:10 a.m., los oficiales recibieron un reporte de un hombre que había intentado robar un vehículo. Al salir de la autopista, en la Avenida Red Hill, Syer había intentado robar el Cadillac azul de un hombre en el estacionamiento ubicado entre el restaurant Dennys y la tienda Big Lots. El dueño del vehículo logró huir, pero Syed lo persiguió y le disparó desde atrás en la nuca, relató Scott Jordan, Jefe de Policía de Tustin.

Pocos minutos después, Syed se detuvo en una estación de servicio, se acercó a un hombre que estaba cargando gasolina y le dijo que le entregue las llaves del auto. “Acabo de matar a alguien”, le dijo. “No quiero hacerle daño, hoy es mi último día”, agregó Syed. El joven se llevó la camioneta, y volvió a entrar a la autopista 55, donde comenzó a disparar. Un conductor recibió disparos en la boca y en la mano y otros dos reportaron daños a sus autos, pero no fueron heridos. Una de las víctimas llamó a la policía, que está investigando si otros conductores que manejaban en la autopista en ese momento también habían recibido disparos.

Syed continuó disparando de manera arbitraria y robando vehículos

El sospechoso volvió a cambiar de auto, esta vez se dirigió a un hombre que manejaba un BMW, que se había detenido en una señal de “alto”, cerca de la autopista 5, en Santa Ana. Una vez que la víctima le entregó las llaves, Syed le dijo que caminara hacia donde había pasto y lo mató estilo ejecución, a pesar de que el hombre había colaborado. La víctima fue identificada como Melvin Lee Edwards, de 69 años y residente de Laguna Hills.

“Todos los incidentes ocurrieron muy rápidamente, en cuestión de minutos, entre uno y otro”, señaló Jordan y dijo que las autoridades habían recibido múltiples llamados de residentes reportando los incidentes de la mañana.

Poco después, Syed atacó a su tercera víctima, Jeremy Lewis, de 26 años y residente de Fullerton, quien se encontraba cerca de la tienda de electrónicos Micro Center, en las avenidas Edinger y Del Almo, en Tustin, informó Jordan. Lewis, y otra víctima que resultó herida y fue llevada al hospital, eran obreros de la construcción que se encontraban trabajando para el Fairfild Inn, en la avenida Edinger.

Los oficiales vieron al sospechoso manejando el auto robado, cerca de la esquina de la avenida Katella y Wanda Road norte. Syed bajó del vehículo, aun en marcha a baja velocidad, y se disparó en la cabeza. “No llegó a haber confrontación”, indicó Jordan. Las autoridades recuperaron un arma que aparentemente pertenecía a Syed, pero especulan que puedan existir otras que el sospechoso pudo haber usado durante las matanzas.

En la investigación de los incidentes colaboraron el Departamento del Sheriff, los Departamentos de policía de Orange, Santa Ana y Tustin, el FBI y la Patrulla de carretera CHP.

Las autoridades indicaron que no se trató de una conspiración, y que Syed había actuado de manera independiente por razones que se desconocen. “La comunidad no corre peligro”, aseguró Amormino. El joven estaba desocupado y tomaba una clase en el colegio Saddle Ranch. Amormino indicó que hasta ayer, nunca habían recibido ningún reporte de violencia proveniente de la casa de Red Leaf Lane, y que Syed no tenía antecedentes criminales. En total, cuatro personas, incluído el sospechoso, fallecieron como consecuencia de los arbitrarios incidentes de la mañana de ayer.