Un obispo de avanzada

Durante el Papado de Benedicto XVI, Mahony fue un férreo reformista
Un obispo de avanzada
Roger Mahony ofrece misa en la Catedral de Los Ángeles en abril de 2006, un día antes de una marcha pro inmigrantes en el centro de la ciudad. Mahony fue un defensor de los derechos de los inmigrantes.
Foto: La Opinión - Archivo

Seis años fueron los que el Cardenal Roger Mahony estuvo al frente de la Arquidiócesis de Los Ángeles teniendo como Pastor Supremo de la Iglesia Católica a Benedicto XVI, tiempo que de acuerdo con los expertos en el tema, fue un obispo de avanzada, distinguido por su astucia, novedoso, y comprometido con las reformas del Concilio Vaticano Segundo.

Del 2005, cuando Joseph Ratzinger se convirtió en Papa, al 2011, cuando el Cardenal Mahony se retiró, el exarzobispo de Los Ángeles tuvo una relación muy estrecha con el Vaticano para avanzar en uno de los principales puntos de su agenda eclesiástica: la defensa de los derechos de los inmigrantes.

Pero también para tratar de resolver un tema que les dejó las sotanas percudidas, como lo fue el escándalo de sacerdotes pederastas, que obligó a la Arquidiócesis de Los Ángeles a desembolsar 660 millones de dólares en 2007 como parte de un acuerdo judicial para indemnizar a unas 500 víctimas de abuso sexual.

Rechazando que hubiera fricciones con el Papa Benedicto XVI, el teólogo Allan Deck Figueroa expone que durante esos seis años el trabajo del Cardenal Mahony no fue muy diferente al que realizó cuando estuvo el Papa Juan Pablo II.

“Mahony es un líder en la Iglesia Católica que ha estado muy comprometido con las reformas del Segundo Concilio Vaticano, como él las entendía, por lo tanto fue un obispo de avanzada, no estaba en contra, sino que siguió esa interpretación y es una línea válida”, mencionó quien es profesor de teología en la Universidad Loyola Marymount.

A decir de Allan Deck, Mahony entendió que el Concilio Vaticano Segundo proponía una actitud de diálogo con el mundo moderno, adaptar la disciplina católica con las necesidades actuales, incluyendo una mejor interrelación con otras religiones.

“Él promovió eso, no sólo durante el papado de Benedicto XVI, también promovió a laicos para posiciones de liderazgo en la Iglesia, insistía mucho en eso, y la necesidad de aumentar el número de ministros laicos para no depender sólo de los sacerdotes y diáconos”, dijo el teólogo.

Para Robert Hurteau, director del Centro para la Religión y Espiritualidad, Benedicto XVI ha tenido bastante tiempo tratando con el Cardenal Mahony el tema de los curas pedófilos, desde que el entonces Cardenal Ratzinger era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

En 2002, recordó Hurteau, hubo una reunión entre el Cardenal Ratzinger y el Papa Juan Pablo II en Roma, donde congregaron a todos los cardenales de Estados Unidos para tratar la crisis de abuso sexual por parte de sacerdotes.

“Es justo decir que no había ningún señalamiento hacia el Cardenal Mahony por parte del Cardenal Ratzinger en ese proceso, principalmente porque Mahony ha sido muy serio al implementar reformas de ambiente seguro para los niños”, comentó.

Como prefecto, Ratzinger habría entendido, pero no compartía la posición de Mahony respecto al liderazgo laico en la Iglesia Católica.

“En general creo que el Papa Benedicto XVI probablemente entendía al Cardenal Mahony como alguien no tan conservador como él en cuestiones de organización de la Iglesia”, agregó Hurteau.

Andrea León-Grossman, dirigente en Los Ángeles de Católicos Unidos, un grupo que pidió a Mahony no participar en el cónclave; indicó que el escándalo de curas pedófilos es lo que empaña cualquier trabajo que pudo haber hecho el exarzobispo.

Católicos Unidos considera que Mahony no tiene calidad moral para elegir al nuevo Papa por el papel proteccionista que jugó en los casos de sacerdotes pederastas.

“Mahony se enfocó más en proteger a la institución que a los fieles”, dijo León-Grossman. “Lo más preocupante fue su lucha legal para no dar a conocer los documentos… Notificó un par de casos al Vaticano, pero no tuvo liderazgo”.

Para el padre Darío Miranda, párroco de la Iglesia Santa Rosa de Lima, en Maywood, la Arquidiócesis de Los Ángeles a cargo de Mahony es la que más ha hecho a nivel mundial para prevenir el abuso sexual de niños.

“Ni el Distrito Escolar de Los Ángeles, ni los Boy Scouts de América, ni las ligas deportivas, han hecho algo como lo que hizo la Arquidiócesis de Los Ángeles al crear un sistema de protección hacia los niños”, aseguró el padre Miranda.