Monjas mexicanas piden por sucesión papal

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CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano. — Tres jóvenes monjas mexicanas viajaron desde su país para rezar en una capilla de la Basílica de San Pedro por la Iglesia, por Benedicto XVI y por el próximo papa.

Entran casi en punta de pies cada día desde el 28 de febrero, cuando hizo efectiva su renuncia Benedicto XVI, y se arrodillan en la Capilla del Santísimo Sacramento, a unos metros de la tumba de Juan Pablo II. Lo harán hasta la elección del nuevo pontífice.

Las monjas pidieron permiso para venir al Vaticano a rezar y les fue concedido, según el portavoz vaticano padre Federico Lombardi.

Contaron a The Associated Press que la idea de venir fue de la fundadora de su comunidad, Las Trinitarias de María, la Madre Lillie, que la creó en 1992 en Tijuana.

La hermana Esperanza, de 32 años, dijo que de esta forma “acompañan a la Iglesia, con mucha fe y mucha esperanza en este momento tan difícil”.

“Rezamos para que el nuevo papa sea muy hermoso, lleno de amor y de alegría por vivir el evangelio de Cristo”, afirmó.

La religiosa restó importancia a la posibilidad de que pudiera ser latinoamericano: “Eso a nosotras no nos importa porque el Espíritu Santo sopla adonde quiere. Lo importante es que sea un papa protector, misericordioso, no importa de dónde sea”.

“También siempre oramos por Benedicto XVI”, cuya renuncia la atribuyó a la voluntad de Dios. “El Santo Padre fue muy humilde al reconocer que ya no podía seguir adelante”, comentó.

Angela, de 26 años, dijo que no sólo ellas sino “todos los fieles debemos unirnos en la oración para que Dios cambie nuestro mundo que está tan alejado de El”.

Un alejamiento, precisó, que será pasajero porque la gente quiere estar siempre cerca de Dios y de la Iglesia.

Las tres monjas mexicanas, que rezan todo el día, no sienten al parecer cansancio ni hambre porque solo comen al final de la jornada.

Seguras en su fe, restan importancia a temas espinosos que azotan al Vaticano en este período de precónclave, como el documento de VatiLeaks sobre la fuga de documentos confidenciales de Benedicto XVI.

Bernardette, de 34, contó que volverán a México solo tras la elección del nuevo papa y se declaró segura de que “Dios va a escoger el que sea de su voluntad”.

Hasta que ello ocurra seguirán entrando muy temprano a la Basílica de San Pedro todos los días, donde permanecen hasta cuando comienza a caer la noche.

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