Autos de ayer, leyendas de hoy

Restaurar un auto clásico es un hobby fascinante
Autos de ayer, leyendas de hoy
Las carrocerías de este Ford Coupé de los años 40 es de acero de alta resistencia.
Foto: Agencia Reforma

MONTERREY, México.— Uno de los pasatiempos más divertidos y caros es la restauración de autos.

Buscar un auto que sea un buen prospecto para restauración no es labor sencilla y mucho menos volverlo a tener en sus condiciones originales.

Ford ha autorizado la reconstrucción de ciertas carrocerías en el país para fines de restauración o modificación como lo es la del Ford Mustang de los años 60. A esta oferta de carrocerías, Ford agrega la del popular Coupé de 1940, auto que marcó una época en cuanto a Hot Rods se refiere.

Las carrocerías son de acero de alta resistencia manipulados y soldados por robots modernos, ofreciendo una calidad similar a los autos modernos. Pero aquí no acaba la cita del pasado con el presente, ya que esta carrocería ya sea parcial o completa con tapa de cajuela y cofre se puede adquirir por alrededor de 14,000 dólares.

Con esto, los entusiastas podrán montarla sobre un chasis con motores, transmisiones y componentes de suspensión modernos que pueden dar como resultado el renacimiento de un Hot Rod o una fiel interpretación moderna del modelo clásico.

De esta manera, el restaurador o entusiasta puede invertir menos tiempo en una carrocería que ya no requerirá enderezado a conciencia como lo necesitaría un modelo de esa época.

Y aunque implica un desembolso considerable, una pieza con potencial a restauración tampoco es necesariamente barata.