Busca canonizar a religiosos

BUENOS AIRES — Antes de ser el papa Francisco, Jorge Bergoglio dio los primeros pasos hacia la canonización de seis religiosos asesinados en julio de 1976 a poco de comenzar la última dictadura militar argentina, informó el martes el Vaticano.

De acuerdo con el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, Bergoglio aprobó la causa de canonización de Carlos de Dios Murias, un sacerdote franciscano a quien le fueron arrancados los ojos y mutiladas las manos en la provincia de La Rioja, en el noroeste argentino, antes de ser asesinado a tiros.

Bergoglio también apoyó la causa para convertir en santos a los sacerdotes de la Orden de los Palotinos Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Duffau y a los seminaristas de la misma congregación Salvador Barbeito y Emilio Barletti. Todos ellos fueron asesinados en la madrugada del 4 de julio de 1976 a tiros después de ser obligados a arrodillarse en hilera en la Iglesia de San Patricio de Buenos Aires.

Los represores de la última dictadura militar (1976-1983) persiguieron, secuestraron y mataron a miles de personas que no comulgaban con su ideología conservadora. Entre los asesinados hubo curas de movimientos comprometidos con la problemática social, como el de la Teología de la Liberación. La jerarquía de la Iglesia Católica ha sido acusada por entidades humanitarias de haber entregado a laicos e incluso sacerdotes, o no haberlos protegido lo suficiente.