Artiga: ‘sin resentimientos’

'Jesucristo era inocente y lo crucificaron', dijo tras ser absuelto
Artiga: ‘sin resentimientos’
El exconcejal Luis Artiga, reacciona feliz a su salida de la corte, luego que fue absuelto de las acusaciones.
Foto: La Opinion J. Emilio Flores

Luis Artiga escuchó doce veces la frase “no culpable” del secretario del juzgado. Tenía el estómago revuelto, las manos frías y no pudo contener las lágrimas. Un jurado lo absolvía de los cargos por malversación de fondos públicos. Finalmente era un hombre libre.

“Gracias, Señor”, expresó Artiga, tras escuchar el veredicto, señalando al cielo con el índice.

Artiga, un pastor de Bell, fue el único de seis ex funcionarios de esa ciudad que este miércoles fue declarado no culpable en el Tribunal del Condado de Los Ángeles, tres años después que agentes lo arrestaran acusándolo de elevarse el sueldo de 8,000 a casi 100,000 dólares por año.

Su defensa se centró en el argumento de que él ingresó al Concejo de Bell cuando sus colegas ya habían aprobado los exorbitantes salarios y el jurado lo consideró cierto.

“Yo entré y estuve un año y medio y todo lo que era de salarios, del presupuesto, todo estaba aprobado antes de que yo entrara. Yo sólo empecé a recibir mi pago”, comentó.

Durante la lectura del fallo, Artiga se observó nervioso, luego impaciente y al final no paró de llorar. “Eres libre de irte”, le dijo la jueza y él de inmediato abrazó a los otros acusados y se fue de ahí.

Antes de salir del tribunal, Artiga agradeció el respaldo de algunos residentes de Bell, quienes, según él, constantemente le expresaron palabras de aliento en la calle. “Amo a todos los de Bell y voy a estar sirviéndoles como siempre les he servido, a los niños, a los ancianos, a toda la comunidad”, dijo.

El jurado también encontró que no había fundamento en las acusaciones especiales de que Artiga tomó inapropiadamente entre 65,000 y 100,000 dólares.

“Nuestro caso era completamente diferente, no se aprobaron aumentos”, afirmó su abogado George Mgdesyan, quien cuestionó por qué el fiscal Edward Miller decidió incluir a su defendido en el grupo. “Él presentó el caso desde el primer día argumentando que mi cliente era culpable”, continuó.

Pero al final, subrayó el litigante, “habló la gente del estado de California”.

El exconcejal indicó a la prensa que continuará siendo un líder religioso en Bell, lo que ha hecho pese al escándalo. Fue Dios, subrayó Artiga, quien lo liberó de este lío judicial.

“Sentía cierta ansiedad, un poco de nerviosismo, pero había una confianza, sabía que Dios me iba a sacar libre de aquí”, contó sobre lo que sintió cuando se leyó el veredicto que le favoreció.

Rodeado de sus familiares, Artiga afirmó que no hay resentimiento contra el fiscal que llevó el caso. “Jesucristo era inocente y lo acusaron, lo crucificaron”.

“¿Va a seguir en la política?”, se le preguntó. “No, no más”, respondió de inmediato.