Jurado encuentra culpables a exfuncionarios de Bell (video)

Los exfuncionarios de Bell fueron encontrados culpables de mal uso de fondos públicos
Jurado encuentra culpables a exfuncionarios de Bell (video)
El ex alcalde Oscar Hernández y los coacusados ​​Teresa Jacobo, George Mirabal, George Cole, y Belo Victor fueron declarados culpables de varios cargos y absueltos de otros. se les declaró culpables por aplicarse el pago de salarios inflados de hasta $ 100,000 al año en una ciudad de 36 mil habitantes, donde uno de cada cuatro habitantes viven por debajo del umbral de pobreza.
Foto: AP / Los Angeles Times, Irfan Khan, Poll

Luis Artiga, el único de seis exfuncionarios de Bell que hoy fue exonerado de los cargos de corrupción por un jurado, abandonó esta tarde el Tribunal del Condado de Los Ángeles con lágrimas y diciendo esta frase: “Jesucristo era inocente y lo acusaron, lo crucificaron”.

“¿Va a seguir en la política?”, le preguntaron. “No, no más”, respondió de inmediato el pastor, cuya defensa se centró en el argumento de que él ingresó al Concejo de Bell cuando sus colegas ya habían aprobado exorbitantes salarios, de casi 100,000 dólares anuales, por un trabajo de medio tiempo.

El juicio se declaró en receso hasta las 2:00 p.m. La jueza Kathleen Kennedy suspendió hasta entonces sus preguntas sobre por qué el panel no logró alcanzar un veredicto en múltiples cargos. Un jurado le respondió que quizás habrían obtenido un fallo unánime con más información legal.

Los otros cinco acusados, el exalcalde Óscar Hernández y los exconcejales George Cole, George Mirabal, Teresa Jacobo y Víctor Bello, regresarán al juzgado, a pesar de que la secretaria de la corte ya leyó un veredicto mixto para ellos, declarándolos culpables en algunos cargos, pero inocentes en otros.

Bello fue considerado culpable por mal uso de fondos públicos relacionados con su pago por el servicio que prestó en la Autoridad de Desechos Sólidos y Reciclaje de enero de 2006 a diciembre de 2009, pero fue liberado de los cargos por su participación en la Autoridad de Servicio Público en ese período.

A Cole, por su parte, se le encontró culpable de cuatro cargos por uso inapropiado de dinero público por pagos como integrante de la Autoridad de Desechos Sólidos y Reciclaje de enero de 2006 a diciembre de 2007, pero se le exoneró por su servicio en la Autoridad Financiera Pública en ese lapso.

Mientras que Mirabal fue considerado culpable de cinco cargos por corrupción en su participación en la Autoridad de Desechos Sólidos y Reciclaje de enero de 2006 a julio de 2010, aunque fue liberado de cinco cargos relacionados con su servicio en la Autoridad Financiera Pública en ese tiempo.

Jacobo, en tanto, fue declarada culpable de cinco cargos por mal uso de fondos públicos por su paga con su participación en la Autoridad de Desechos Sólidos y Reciclaje de enero de 2006 a julio de 2010, pero la liberaron de los cargos por su participación en la Autoridad Financiera Pública en ese período.

Y Hernández fue considerado culpable de cinco cargos por corrupción en su participación en la Autoridad de Desechos Sólidos y Reciclaje y fue liberado de cinco cargos relacionados con su servicio en la Autoridad Financiera Pública.

Durante la lectura del veredicto, los exfuncionarios de Bell acusados permanecieron pensativos, con la mirada ausente y sólo en breves momentos conversaron con sus abogados. Artiga y Jacobo lloraron cuando el primero fue declararon inocente de todos los señalamientos de la Fiscalía.

“Eres libre de irte”, le dijo la jueza al pastor, quien volvió a soltar el llanto.

Antes de salir del tribunal, Artiga agradeció en una conferencia de prensa el apoyo que le brindaron algunos residentes de Bell. “Amo a todos los de la ciudad de Bell y voy a estar sirviéndoles como siempre les he servido, a los niños, a los ancianos, a toda la comunidad”, expresó.

El jurado también encontró que las acusaciones especiales de que Artiga tomó inapropiadamente entre 65,000 y 100,000 dólares no eran ciertas.

“Yo he salido redimido por el jurado, libre de toda acusación”, recalcó Artiga a la prensa. “Yo entré y estuve un año y medio y todo lo que era de salarios, del presupuesto todo, todo estaba aprobado antes de que yo entrara. Yo sólo empecé a recibir mi pago”, agregó.

El exconcejal de Bell dijo que ahora se dedicará a lo que mejor sabe hacer: servir a Dios como pastor de un templo. Fue Dios, subrayó, quien le sacó de este lío judicial.

“Sentía cierta ansiedad, un poco de nerviosismo, pero había una confianza, sabía que Dios me iba a sacar libre de aquí”, dijo sobre su sentir cuando se leyó el veredicto que lo favoreció.