La Víbora

La Víbora
Pablo Montero
Foto: Agencia Reforma

Como dirían en los altos círculos donde me relaciono: qué suerte tienen los que no se bañan… Pero claro, esto solo tiene efecto en las altas esferas, porque el resto apesta. Es el caso de la viciosa de Lindsay Lohan, que se salvó de ir a prisión y pa’pronto se fue a poner peda en un bar y festejar su buena suerte. ¿Qué consejos podrá dar esta pervertida a otros jóvenes? Porque esa será parte del programa de rehabilitación: recibir psicoterapia, realizar trabajo comunitario y ser oradora motivacional, o sea, aconsejar a otros jóvenes. Ese caso está, de plano, para dar risa, porque parece que esta hace lo que quiere. La güerita hizo esperar al juez casi una hora. ¡Llegó tarde! ¿Se imaginan? Pero ni se le ocurra a usted ni a Mike Marín, el hijo de Jenni Rivera, hacer eso —gente como Lohan y como yo sí podemos hacerlo— porque entonces sí le cae la justicia encima. Ya ven lo que le pasó en Miami al hijo de la Diva de la Banda, por andar grafiteando una cosita insignificante… Claro el chamaco lo pudo haber evitado pero con esa facha de cholandrón, cualquiera piensa que es un pelajustan pandillero y no el millonario que es.

Otro que nada más no entiende es Pablo Montero. Pero ahora sí que le pusieron la mano encima. Resulta que casi salió corrido de la telenovela Que bonito amor que está grabando en México, por indisciplinado. Llega a la hora que se le pega la gana, y claro, el productor Salvador Mejía no toleró que, mientras el resto de la producción llega a tiempo, el vago este se presente a la hora que quiere generando retrasos en la producción. Pero no satisfecho con llegar tarde, el fulano se fue a Venezuela, sin importarle su trabajo, para cantar frente a los restos del expresidente Hugo Chávez y a consolarse en los brazos de una vedette de ese país, porque seguro le dolió mucho la muerte del mandatario. ¡Ay Pablito! Y luego se enoja porque lo acusan de infiel. Este sí es el típico parrandero y mujeriego…

¿Y que onda con… Gaby Spanic? Pues su exasistente Celeste Fernández ya soltó la lengua y dijo claramente que el disgusto de la actriz y todo lo del supuesto envenenamiento en contra de su familia, fue puro berrinche por haberla rechazado sexualmente. Que Spanic la acosaba y quería tener, como decimos, un acostón con su empleada. ¡Válgame la Virgen pura! No me asombro porque sean mujeres —cada quien sus preferencias—, pero es que si es verdad Spanic está en su mejor actuación, porque cuando da entrevistas niega las acusaciones de una manera tan fehaciente que una hasta la compadece, sobre todo cuando comienza a llorar y hablar de los daños ocasionados a su hijito. ¿Será verdad o en realidad la Spanic es una gran, gran villana?